Estudiantes arequipeños desarrollan tecnología médica para reducir brechas de salud en zonas rurales
La iniciativa busca llevar diagnósticos rápidos a comunidades donde acceder a un examen médico aún demora semanas
Por: Daniela Nickole Santander
Miles de personas en zonas rurales todavía deben esperar días o incluso semanas para obtener un diagnóstico médico. Frente a esta problemática, un grupo de jóvenes arequipeños de la Universidad Católica de Santa María decidió desarrollar una alternativa que podría transformar el acceso a la salud en comunidades alejadas. Se trata de HEM- AI un proyecto desarrollado por José Carlos Manchego, estudiante de derecho; Juan Diego Treviño , estudiante de ingeniería de sistemas , y Halley Valer estudiante de medicina , usando inteligencia artificial y dispositivos ópticos para convertir teléfonos celulares en microscopios clínicos portátiles de bajo costo.
La propuesta busca enfrentar una de las mayores brechas sanitarias en nuestro país, la demora en el diagnóstico de enfermedades por la falta de laboratorios especializados y equipamiento médico en sectores rurales. Actualmente, en muchas localidades, las muestras de sangre deben ser trasladadas hasta ciudades principales en recorridos que superan los 170 kilómetros, retrasando tratamientos urgentes.
“Reducimos esa brecha de semanas o días a cuestión de minutos”, destacan los integrantes del proyecto, quienes apuntan a que el personal médico pueda obtener resultados inmediatos desde el mismo lugar de atención.
El sistema funciona mediante un dispositivo óptico adaptable a smartphones, incluso modelos antiguos o de gama baja con cámaras de apenas 8 megapíxeles. A esto se suma un software de inteligencia artificial entrenado para analizar imágenes sanguíneas y detectar enfermedades como anemia, malaria o chagas.

José Carlos Manchego, CEO de HEM- Al, explicó que decidieron trabajar con la cámara frontal de los celulares debido a que es la más universal en diseño y resolución, permitiendo que la herramienta pueda utilizarse incluso en contextos precarios donde el acceso a tecnología médica es limitado.
El proyecto nació desde un enfoque multidisciplinario, los jóvenes estudian carreras completamente diferentes y aún así los unió la preocupación en común , de tal manera lograron que su iniciativa sea incubada por “Innicia”, la incubadora de la Universidad Católica Santa María de Arequipa. Actualmente, los jóvenes participan en un bootcamp especializado en el Laboratorio de Innovación Médica de la Universidad de Harvard y la facultad de Medicina TH-Chan.
Los estudiantes trabajan en optimizar el dispositivo para que pueda operar en condiciones complejas, como zonas con lluvia, poca iluminación o conectividad limitada. Paralelamente, buscan inversionistas nacionales e internacionales que permitan escalar la producción de esta tecnología.
