El desafío del nuevo gobierno será convertir promesas en resultados
Concluido el proceso electoral y definidas las nuevas autoridades que conducirán los destinos del país durante los próximos años, el Perú ingresa a una etapa marcada por las expectativas ciudadanas y la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones. Sin embargo, más allá de la victoria en las urnas, diversos sectores coinciden en que el verdadero desafío comenzará cuando el nuevo gobierno asuma funciones y deba demostrar capacidad para gestionar con eficiencia.
El emprendedor y analista Alexander Gleiser sostuvo que la elección representa apenas el inicio de una tarea mucho más compleja: gobernar. A su juicio, el país ha atravesado años de inestabilidad política en los que las promesas electorales no lograron traducirse en mejoras concretas para la población debido a un aparato estatal lento, burocrático y vulnerable a la corrupción.
Según plantea, la prioridad de la próxima administración debe ser la ejecución efectiva de políticas públicas. Considera que los ciudadanos ya no esperan únicamente anuncios o planes de gobierno, sino resultados tangibles reflejados en obras concluidas, acceso a servicios básicos, reducción de la inseguridad y mejoras en indicadores sociales como la lucha contra la anemia infantil.
Uno de los aspectos centrales señalados por Gleiser es la necesidad de fortalecer la meritocracia dentro del Estado. Afirma que el país cuenta con una generación de profesionales altamente capacitados que podría contribuir a modernizar la gestión pública, pero que muchas veces encuentra barreras en sistemas que privilegian intereses políticos o redes de influencia antes que la capacidad técnica.
Asimismo, advierte que la lucha contra la corrupción debe convertirse en una política permanente y no solo en una promesa de campaña. Para ello, sostiene que no basta con contar con funcionarios honestos, sino que es indispensable consolidar instituciones sólidas, transparentes y capaces de fiscalizar adecuadamente el uso de los recursos públicos.
Otro punto destacado es la modernización del aparato estatal mediante el uso de nuevas tecnologías. La incorporación de herramientas digitales, inteligencia artificial y sistemas de gestión basados en datos permitiría mejorar la calidad de los servicios públicos y reducir espacios para prácticas irregulares.
Gleiser también destaca que el Perú cuenta con una importante fortaleza institucional en materia económica. Resalta el reconocimiento internacional alcanzado por el manejo monetario y la estabilidad macroeconómica del país, liderados durante décadas por el Banco Central de Reserva, como una demostración de que es posible construir instituciones eficientes y respetadas.
