Recuperan zonas devastadas por la minería ilegal y beneficia a 176 familias
Una experiencia desarrollada en Madre de Dios demuestra que es posible recuperar áreas devastadas por la minería ilegal y, al mismo tiempo, generar oportunidades económicas sostenibles para las poblaciones locales. El Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente (MINAM), presentó los resultados de este modelo durante la instalación del Grupo de Trabajo Multisectorial encargado de diseñar la estrategia nacional de recuperación ambiental con horizonte al 2030.
MADRES DE DIOS
La exposición estuvo a cargo del director de la sede del IIAP en Madre de Dios, Ronald Corvera Gomringer, quien detalló los avances logrados en la restauración de suelos degradados por la minería aurífera ilegal aluvial y en la implementación de actividades productivas que hoy benefician directamente a 176 familias de la región.
El especialista explicó que una de las consecuencias más graves de la minería ilegal es la destrucción total de la cobertura vegetal y la pérdida de nutrientes esenciales del suelo. Esta situación se agrava debido a las elevadas temperaturas que alcanzan los terrenos intervenidos, superiores a los 50 grados Celsius, lo que dificulta el crecimiento de plantas y limita cualquier posibilidad de desarrollo productivo.
Ante este escenario, el IIAP desarrolló un paquete tecnológico integral orientado a restaurar progresivamente los ecosistemas afectados. La primera estrategia, denominada “Sucesión ecológica acelerada”, consiste en recuperar la salud del suelo mediante la inoculación y siembra de leguminosas capaces de fijar nitrógeno. Gracias a esta técnica, la temperatura de los terrenos degradados se reduce hasta aproximadamente 30 grados Celsius, creando condiciones favorables para el retorno de la vegetación y la recuperación biológica del área.
La segunda propuesta está enfocada en la producción acuícola segura. A través del programa “Acuicultura para consumo seguro”, el IIAP promueve el cultivo de mota punteada (Calophysus macropterus) utilizando jaulas flotantes y estanques controlados que evitan el contacto de los peces con los sedimentos contaminados de las antiguas pozas mineras.
Los resultados obtenidos son alentadores. Según análisis realizados por el Laboratorio de Calidad Ambiental, los peces criados bajo este sistema presentan niveles de mercurio que oscilan entre 0.05 y 0.093 partes por millón (ppm), muy por debajo del límite máximo de 0.5 ppm establecido por la Organización Mundial de la Salud para el consumo humano.
Actualmente, este modelo de recuperación se aplica en 350 hectáreas ubicadas en los distritos de Laberinto, Inambari y Tambopata. Las acciones benefician a familias de comunidades como San Jacinto, El Pilar, Tres Islas, Kotsimba y Horacio Zevallos, donde la actividad minera dejó severos daños ambientales.
Corvera destacó que la propuesta ofrece un “doble retorno”, ya que permite restaurar los ecosistemas degradados mientras genera ingresos para las familias mediante la producción acuícola. Además, precisó que la inversión requerida fluctúa entre 4 707 y 10 500 soles por hectárea, monto que considera viable y escalable para ampliar la recuperación ambiental en otras zonas afectadas por la minería ilegal.
