4-1
INSPECTORÍA INVESTIGA PRESUNTA PARTICIPACIÓN
Separan a policías por robo de
armas en distrito de Hunter
Dos efectivos de la comisaría Andrés Avelino Cáceres fueron apartados temporalmente de sus funciones mientras la Fiscalía e Inspectoría investigaron su presunta participación en el robo de un fusil AKM y dos pistolas de reglamento en Hunter.
—
El robo de un fusil AKM y dos pistolas de reglamento a policías en el distrito de Jacobo Hunter dio un giro interno dentro de la Policía Nacional. El jefe de la Región Policial de Arequipa, general PNP Antonio La Madrid Aliaga, informó que dos efectivos fueron separados temporalmente de sus funciones mientras son investigados por su presunta participación en el hecho.
Los agentes pertenecían a la comisaría Andrés Avelino Cáceres, en Hunter, dependencia a la que estaba asignado el patrullero intervenido por asaltantes. Según la versión policial, uno de los investigados figuró inicialmente como víctima del robo, mientras que otro efectivo habría participado en la planificación del ilícito.
El asalto ocurrió la madrugada del miércoles 1 de julio, en la urbanización Santa Mónica, cuando los suboficiales Kenyi Russel Machaca Chura y Leonardo Nicolás Lastarria Llasa fueron interceptados por sujetos encapuchados. Los delincuentes les arrebataron dos pistolas de reglamento, un fusil AKM, cacerinas y municiones asignadas al servicio.
El caso generó alarma por tratarse de armamento policial de alto poder, cuya sustracción podía alimentar mercados ilegales vinculados a delitos violentos. La primera hipótesis apuntaba a un asalto contra efectivos en servicio; sin embargo, las diligencias posteriores abrieron una línea de investigación sobre una posible participación interna.
La Madrid señaló que el caso era investigado por dos vías: penal y administrativa. La Fiscalía debía determinar responsabilidades en la presunta comisión del delito, mientras que Inspectoría de la Policía evaluaba si los efectivos incumplieron protocolos de seguridad o incurrieron en faltas disciplinarias graves.
La separación temporal de los policías buscó evitar interferencias en las diligencias y garantizar que la investigación avance sin presión interna. Según la información policial, Inspectoría revisaba el comportamiento de los agentes durante el servicio, las condiciones del patrullaje y las circunstancias que facilitaron el robo del armamento.
El jefe de la DIVINCRI Arequipa, coronel PNP Percy Torres, ya había advertido que el caso era complejo porque no era común que delincuentes asaltaran directamente a policías para sustraer armas. Indicó que debía analizarse si existió información interna que facilitó la ubicación, rutina o vulnerabilidad de los efectivos.
El armamento fue recuperado el domingo 5 de julio en el sector de Villa Sevilla, también en Hunter. Agentes de la DIVINCRI y la SUAT hallaron el fusil AKM, las dos pistolas Pietro Beretta, cacerinas y municiones ocultos en un terreno descampado, tras diligencias realizadas con participación del Ministerio Público.
La Policía también investigó a una presunta organización criminal denominada “Los ranqueados de Hunter”, cuyos integrantes habrían planificado y ejecutado el robo. Una de las hipótesis sostuvo que las armas iban a ser comercializadas o entregadas a redes vinculadas al tráfico de terrenos u otras actividades delictivas.
RESALTAR
El caso dejó bajo revisión la seguridad de los patrullajes y los controles sobre el uso de armas asignadas a la Policía en Arequipa. Aunque el armamento fue recuperado, la investigación debía establecer si el robo fue solo un ataque externo o si contó con apoyo, omisión o planificación desde dentro de la propia institución.

