Alcoholismo femenino presenta un preocupante incremento en Arequipa
La recuperación es posible cuando se enfrenta con fuerza de voluntad, apoyo y acompañamiento.
Por: Daniela Nickole Santander
Detrás de cada botella vacía y de cada noche perdida en la adicción se esconde una historia de profundo dolor que, además de destruir a quien consume, arrastra por completo a familias enteras que observan con impotencia cómo su ser querido se desvanece. Esta dura realidad golpea hoy con nuevos rostros, registrándose un alarmante incremento de casos en mujeres y un adelanto del consumo que empieza a la temprana edad de los 12 años. Muchas veces la sociedad tiende a estigmatizar a los afectados, viendo a los individuos alcohólicos como seres inhumanos, ciudadanos descarriados o simples viciosos sin fuerza de voluntad. La realidad detrás de cada situación es completamente distinta, puesto que ignoramos que se trata de personas que están realmente enfermas y que la única manera efectiva de brindarles una oportunidad real es ofreciéndoles apoyo en lugar de condena. El alcoholismo es un laberinto silencioso del que nadie puede salir solo; requiere una mano amiga y la comprensión de que la adicción es una crisis de salud, no una elección deliberada.
El representante de la Oficina de Intergrupos de Alcohólicos Anónimos (AA) en Arequipa, Jake, advirtió sobre un cambio en el perfil de quienes buscan ayuda, registrándose un incremento notable de población joven y femenina que cae en las redes de esta adicción. «Actualmente estamos viendo que a nuestros grupos están llegando bastantes personas, más jóvenes, y sobre todo, mujeres», detalló el vocero de la organización, puntualizando que diversos estudios locales revelan que la edad de inicio en el consumo de bebidas alcohólicas ha descendido drásticamente hasta los 12 años. La institución cuenta actualmente con una red de 13 centros de asistencia distribuidos en la provincia de Arequipa. Entre estos espacios destaca un grupo especializado integrado exclusivamente por mujeres, y uno en el mismo Penal de Socabaya, implementado para atender de forma directa cuadros vinculados a tragedies y situaciones de violencia familiar.

Esta tendencia advertida por Alcohólicos Anónimos coincide con los reportes oficiales de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (DEVIDA), donde se identifica al alcohol como la sustancia de mayor prevalencia en la población escolar de Arequipa. Según los estudios del organismo estatal, la edad promedio en la que los adolescentes mistianos prueban el alcohol por primera vez se sitúa en los 13 años, impulsada por una alta percepción de facilidad para adquirir estas bebidas en entornos urbanos. El problema se expande rápido en los barrios, demostrando que nadie está libre de esta situación.

El alcoholismo constituye una condición patológica declarada por la ciencia médica, caracterizada por ser progresiva, incurable y con un desenlace fatal si no se detiene a tiempo. El especialista de AA aclaró que este padecimiento no distingue profesiones, razas ni niveles socioeconómicos. A las salas de apoyo acuden desde personas con trajes formales y títulos universitarios hasta ciudadanos de a pie, todos unidos por síntomas comunes como la pérdida de control, la amnesia temporal conocida como «borrada de cinta», el ausentismo laboral y serios desajustes financieros.
Frente a la incapacidad física de procesar el alcohol de forma normal, la única alternativa de recuperación real consiste en la abstinencia total. La comunidad de Alcohólicos Anónimos aplica a nivel global un programa denominado «Plan de 24 horas», un método de trabajo diario enfocado en evitar el consumo de la primera copa de forma constante. «La persona alcohólica, su cuerpo reacciona diferente… es por eso que nosotros en nuestros grupos trabajamos un plan de 24 horas. Es día a día», explicó Jake, quien comparte su propio testimonio de llevar cerca de 20 años en sobriedad, sirviendo de guía para los cerca de 150 miembros activos que actualmente registra la organización en la ciudad.
El soporte de AA se ha convertido en una alternativa efectiva para aquellos pacientes que fracasaron en tratamientos psicológicos o psiquiátricos temporales, debido a que estos últimos suelen dejar a la persona en un estado de soledad tras culminar las terapias. Al reunirse diariamente, los integrantes se fortalecen mutuamente mediante el intercambio de experiencias compartidas. Este sistema de autoayuda funciona de manera completamente gratuita y autónoma, prohibiendo por principio la aceptación de donaciones externas o financiamiento estatal para salvaguardar la responsabilidad de su propia comunidad.

El único requisito indispensable para formar parte de este camino consiste en el deseo sincero de querer dejar de beber, manteniendo las puertas abiertas incluso para quienes sufren recaídas en el intento. Las familias o personas afectadas que busquen una luz de esperanza frente a esta adicción pueden acudir a la oficina informativa de la institución, ubicada en la calle Álvarez Thomas 107, tercer piso, oficina 302, en el Cercado de Arequipa. La atención se realiza de lunes a viernes en los horarios de 9:30 a. m. a 1:00 p. m. y de 2:00 p. m. a 5:00 p. m., brindando un espacio de absoluta confidencialidad y anonimato para empezar a reconstruir una vida normal dentro de la sociedad.
