Renovación Popular exige salida de jefe PNP tras ataque y secuestro en Trujillo
La bancada de diputados de Renovación Popular exigió la renuncia del comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Óscar Arriola, luego del violento ataque registrado en Trujillo, que dejó cuatro personas fallecidas y un empresario secuestrado. El grupo parlamentario cuestionó los resultados de la estrategia policial frente al avance del crimen organizado y demandó al Gobierno adoptar medidas inmediatas.
A través de un pronunciamiento difundido en redes sociales, los parlamentarios expresaron sus condolencias a los familiares de las víctimas y señalaron que la población enfrenta diariamente una creciente amenaza delincuencial.
“Ante la falta de resultados, la Policía Nacional necesita un cambio en su conducción”, sostuvo la bancada, que responsabilizó políticamente a la actual jefatura policial por la situación de inseguridad que atraviesa el país.
El legislador de Renovación Popular, Frank Krklec, también se pronunció sobre el hecho y calificó el ataque como un acto terrorista. En un mensaje publicado en sus redes sociales, cuestionó el respaldo del Ejecutivo al jefe policial y planteó que la presidenta Keiko Fujimori debería solicitar su salida si el Gobierno no respalda su permanencia.
El pedido de Renovación Popular se produce en medio de una creciente presión sobre la conducción de la PNP y de cuestionamientos a la capacidad del Estado para enfrentar organizaciones criminales dedicadas al secuestro, extorsión y otros delitos violentos.
Sin embargo, la eventual salida de Arriola no sería una decisión sencilla debido al marco legal vigente. De acuerdo con las normas aprobadas por el Congreso anterior, el comandante general de la Policía tiene un periodo establecido de dos años en el cargo, lo que restringe su remoción antes de cumplir dicho plazo.
Arriola asumió la conducción de la PNP en octubre del año pasado. Su permanencia, por tanto, está sujeta a las disposiciones que regulan la estabilidad de los altos mandos policiales.
La tragedia ocurrida en Trujillo volvió a colocar la inseguridad ciudadana en el centro del debate político. Para Renovación Popular, el cambio en la conducción policial debe formar parte de una respuesta inmediata frente al avance del crimen organizado.
El caso también plantea interrogantes sobre la capacidad de inteligencia, prevención y reacción de la Policía frente a organizaciones que operan con creciente violencia. Mientras continúan las investigaciones para esclarecer el ataque y ubicar al empresario secuestrado, el Gobierno afronta nuevas presiones para demostrar resultados concretos en la lucha contra la delincuencia.
