Pesca artesanal, sustento de familias en la región será golpeada por cambio climático
La pesca artesanal de Arequipa se encuentra entre las actividades económicas que podrían sufrir los efectos del Fenómeno de El Niño durante los próximos meses. El incremento de la temperatura del mar puede modificar la distribución y disponibilidad de los recursos hidrobiológicos, reduciendo las capturas y afectando directamente los ingresos de cientos de familias de Camaná, Islay y Caravelí.
La Gerencia Regional de la Producción de Arequipa advirtió que la producción pesquera regional podría registrar una reducción superior al 10 % como consecuencia de las alteraciones que genere el calentamiento del mar. El principal riesgo está relacionado con el desplazamiento de especies hacia otras zonas, lo que obligaría a los pescadores a recorrer mayores distancias para encontrar cardúmenes y elevaría sus costos de operación.
El comportamiento de la anchoveta constituye uno de los principales indicadores de esta amenaza. El aumento de la temperatura marina modifica su distribución y disponibilidad, haciendo que los cardúmenes puedan desplazarse o profundizarse. Este comportamiento puede reducir la eficiencia de las faenas y afectar la cadena productiva vinculada a este recurso.
En la costa arequipeña, el impacto no se limitaría a una sola especie. Las modificaciones de las condiciones oceanográficas pueden alterar la presencia y disponibilidad de distintos recursos que forman parte de la pesca artesanal y del abastecimiento de los mercados de la región.
Camaná, Islay y Caravelí concentran una importante actividad pesquera artesanal, por lo que una reducción de las capturas tendría un efecto directo sobre los ingresos de los pescadores, comerciantes, transportistas, trabajadores de desembarcaderos y familias que dependen de esta actividad.
La preocupación se suma a las dificultades que ya enfrenta el sector. Recientemente, el Ministerio de la Producción llevó a Mollendo una agenda de medidas para reactivar la pesca artesanal del sur, que contempla recuperación de faenas, alternativas de pesca, mejora de la comercialización y acciones para aliviar las dificultades económicas de los pescadores.
El problema también podría llegar a los consumidores. Una menor disponibilidad de pescado puede reducir la oferta en los mercados y presionar los precios al alza, especialmente si las embarcaciones deben incrementar sus recorridos y el gasto en combustible para mantener sus niveles de captura.
Para Arequipa, el escenario plantea la necesidad de fortalecer la vigilancia de las condiciones del mar y preparar medidas de contingencia para las comunidades pesqueras. La experiencia científica muestra que El Niño puede alterar la cadena alimenticia marina y provocar desplazamientos de especies hacia aguas más frías.
Así, mientras en el campo arequipeño se advierte por la posible falta de agua para la campaña agrícola 2027, en el litoral regional surge otra amenaza: un mar más cálido que podría reducir la disponibilidad de pescado y poner en riesgo el sustento de las familias dedicadas a la pesca artesanal.
