Falta de comunicación oportuna sobre la tala en el río Chili genera cuestionamientos del Colegio de Arquitectos
Gremio considera que la ausencia de información previa generó incertidumbre sobre el impacto de la intervención.
Por: Daniela Nickole Santander
La controversia en torno a las labores de descolmatación y talado de vegetación preexistente en las riberas del río Chili sumó una nueva postura institucional. Ante la inquietud ciudadana generada por el despliegue de maquinaria entre los puentes Bajo Grau y San Martín, representantes de la sociedad civil remarcan que, si bien la descolmatación es una tarea indispensable para proteger a la población ante el fenómeno El Niño, la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) incurrió en una omisión al no notificar debidamente y a tiempo los trabajos a la comunidad.
Desde el Colegio de Arquitectos de Arequipa, se enfatiza que la protección de la cuenca, la limpieza del cauce y la construcción de defensas ribereñas son acciones necesarias para evitar desbordes que afecten a quienes habitan en las partes bajas de la ciudad. Sin embargo, la falta de una estrategia preventiva de información pública por parte de la comuna propició alarmas sobre el impacto ambiental y técnico en la faja marginal del río Chili.
El decano del Colegio de Arquitectos de Arequipa, Mario Torres Pérez, señaló la importancia de mantener mesura frente a la intervención en el cauce, pero fue enfático al recalcar que las autoridades debieron anticipar sus acciones ante la opinión pública y las entidades competentes.
«La actividad sí se tiene que hacer, pero hay que saber cuándo hacerla, cómo hacerla y comunicar debidamente a la sociedad. No es necesario comunicar a todas y cada una de las instituciones; un buen comunicado del municipio informando que van a hacer las labores correspondientes para la cuenca del río Chili era lo que correspondía», sostuvo Torres.
El pronunciamiento del gremio profesional ocurre luego de que la comuna provincial emitiera una aclaración extemporánea alegando contar con fichas técnicas autorizadas por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor). Para la orden profesional, informar después de ejecutados los desbroces representa una falta de transparencia hacia la ciudadanía que se debe corrqegir en futuras intervenciones preventivas.
Asimismo, las observaciones sobre la preservación de áreas verdes e infraestructura en el entorno urbano coinciden con el debate en curso sobre el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM). Desde el Colegio de Arquitectos indicaron que se mantienen reuniones con el Instituto Municipal de Planeamiento (IMPLA) para garantizar que los instrumentos de gestión urbana equilibren la protección de la campiña y el desarrollo coordinado de la ciudad durante los próximos 20 años.
