Recuperan terreno ocupado en Cayma
La Procuraduría General del Estado tomó posesión de un predio que era utilizado para construcciones ilegales y dificultaba la limpieza de una torrentera tras el colapso de un puente.
La Procuraduría General del Estado recuperó un terreno ubicado en una zona de riesgo del distrito de Cayma, en Arequipa, que había sido ocupado de manera irregular y donde se levantaron edificaciones sin autorización. El predio representaba un obstáculo para las labores de limpieza y descolmatación de una torrentera, una situación que incrementaba el riesgo ante eventuales lluvias intensas.
La intervención se realizó luego del colapso de un puente, hecho que puso nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de determinados sectores de Cayma frente a la activación de torrenteras durante la temporada de precipitaciones.
Según la información difundida por la Procuraduría, el terreno estaba siendo ocupado con construcciones ilegales que impedían el ingreso de maquinaria y el desarrollo de trabajos destinados a retirar material acumulado en el cauce.
Ahora se podrá ejecutar las labores de prevención y mantenimiento de la torrentera. Estas acciones buscan reducir la acumulación de sedimentos, residuos y otros materiales que pueden obstaculizar el flujo del agua y aumentar el peligro de desbordes.
El caso adquiere especial relevancia debido a que Arequipa se encuentra expuesta a la ocurrencia de lluvias intensas y activación de quebradas y torrenteras, fenómenos que en años anteriores han provocado daños en viviendas, vías y puentes.
La ocupación de áreas consideradas de riesgo constituye además un problema recurrente en distintos puntos de la ciudad. La instalación de viviendas y otras edificaciones sobre cauces o zonas destinadas al paso de aguas pluviales limita las acciones de prevención y puede poner en peligro a las propias familias asentadas en estos lugares.
Tras la recuperación del terreno, las entidades responsables podrán realizar las intervenciones necesarias para mejorar las condiciones del cauce y facilitar el desplazamiento de maquinaria.
La Procuraduría destacó que la defensa de predios estatales ubicados en zonas estratégicas resulta fundamental para garantizar que estos espacios puedan cumplir su función y, en este caso, contribuir a las medidas de prevención frente a posibles emergencias por lluvias y huaicos.
El episodio vuelve a colocar en agenda la necesidad de controlar las ocupaciones informales y evitar nuevas construcciones en zonas identificadas como de alto riesgo.
