Sector construcción crecerá 15% este año generando más empleo
Por Jorge Turpo R.

Julio Cáceres Arce, representante de CAPECO, destaca el impulso de la inversión privada, el proyecto minero Tía María y la autoconstrucción en la economía regional. Advierte que destrabar el Plan de Desarrollo Metropolitano permitiría atraer nuevos capitales y ampliar las oportunidades para el sector inmobiliario.

MEJORA ECONOMÍA REGIONAL EL 2026

El sector construcción se encamina a cerrar el 2026 con un crecimiento superior al 15%, impulsado por las inversiones privadas y públicas, el dinamismo de la autoconstrucción y una mayor demanda de materiales. Este desempeño comienza a sentirse en el mercado laboral, donde las empresas requieren más trabajadores e incluso recurren a mano de obra de otras regiones para cubrir la demanda en Arequipa.

Julio Cáceres Arce, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) en Arequipa, sostiene que el avance del sector es una de las señales positivas de la economía regional y nacional.

El incremento en las colocaciones de cemento, un indicador de la actividad constructora, refleja el movimiento de las obras y las inversiones que se ejecutan durante este año.

“Estamos hablando de un crecimiento en el sector que debe estar por encima del 15% y, obviamente, el consumo de cemento está alrededor de ese porcentaje”, señaló durante el cuarto Encuentro de la Construcción, realizado en la Universidad Católica de Santa María y organizado por CAPECO.

Explicó que la expansión responde a una combinación de factores, aunque destacó el protagonismo de la inversión privada. “Ambas, inversión pública e inversión privada, pero más la privada. La privada ha tomado un movimiento bastante interesante y eso nos demuestra que podemos esperar un 2027 bastante auspiciador”, afirmó.

En Arequipa, uno de los proyectos que más contribuye a esta dinámica es Tía María, en la provincia de Islay. Su etapa de construcción demanda importantes cantidades de concreto y otros insumos, necesarios para las plataformas, vías, obras perimetrales y demás componentes de infraestructura.

Cáceres Arce destacó que el proyecto no se limita al montaje de estructuras metálicas, sino que también requiere fundiciones y trabajos de infraestructura que movilizan a distintos proveedores del sector.

La inversión comprometida, superior a los 800 millones de dólares en esta etapa, representa una fuente importante de demanda para la construcción y actividades relacionadas.

Sin embargo, el dinamismo regional no depende exclusivamente de los grandes proyectos mineros. El dirigente de CAPECO señaló que la autoconstrucción de viviendas también está teniendo un papel relevante, debido a las inversiones que realizan las familias para levantar, ampliar o mejorar sus casas.

“Hay también la autoconstrucción, que ha tomado un buen dinamismo, sumado con la inversión privada”, manifestó.

Este movimiento resulta significativo porque permite sostener la demanda de cemento, acero, acabados y otros materiales, incluso en un escenario en el que Arequipa no registra una gran cantidad de proyectos inmobiliarios de envergadura.

El impacto más directo de esta expansión se observa en el empleo. La mayor actividad constructora incrementa la necesidad de obreros, técnicos, transportistas y personal especializado, además de generar demanda en negocios vinculados a la venta de materiales, ferreterías y servicios.

“Empleo”, respondió Cáceres Arce al ser consultado sobre el principal efecto del crecimiento del sector. A ello añadió un mayor consumo de productos e insumos.

“No solamente de cemento, acompaña el acero, acabados y a eso se suma mucho tema de innovación y tecnología que se está generando en la vivienda”.

Pese a las perspectivas favorables, el representante empresarial considera que Arequipa podría alcanzar un desempeño todavía mejor si se destraban inversiones que permanecen condicionadas por problemas de planificación urbana, entre ellos la situación del Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM).

“Podríamos estar mucho mejor si es que en el caso de Arequipa se destrabara el tema del PDM”, sostuvo.

A su juicio, resolver este instrumento permitiría generar condiciones para impulsar nuevos proyectos inmobiliarios y ampliar las oportunidades de inversión.

Otro factor de presión para la actividad son los costos logísticos. El incremento del precio de los combustibles repercute en los fletes y encarece el traslado de materiales.

No obstante, Cáceres Arce aseguró que el precio del cemento se ha mantenido sin incrementos, en un esfuerzo por preservar condiciones competitivas.

“El cemento no ha subido. Hemos tratado de mantener los precios competitivos, pero sí los fletes nos impactan”, explicó.

En cuanto al Fenómeno de El Niño, el dirigente reconoció que las lluvias intensas podrían afectar las obras y generar dificultades para el sector. Sin embargo, también anticipó una mayor demanda de materiales en el norte, debido a los trabajos de prevención, defensas ribereñas y reforzamiento de puentes y otras infraestructuras, así como por las labores de reconstrucción que podrían requerirse después de eventuales daños.

Sobre las perspectivas económicas, Cáceres Arce considera que Arequipa podría crecer por encima del promedio nacional.

Estimó que el país tendría una expansión superior al 3,7%, mientras que la región podría aproximarse al 4%, con el impulso de la minería, las exportaciones, los servicios y el turismo.

“Creo que vamos a dar cifras de cierre en Latinoamérica superando a muchos países. Es una sorpresa”, afirmó.

El desafío será convertir este mayor movimiento económico en empleo sostenido, inversiones productivas y mejores condiciones urbanas. Por ahora, la construcción ofrece una señal de dinamismo, pero su continuidad dependerá de que los proyectos avancen y las condiciones para invertir no se conviertan en un nuevo freno.

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