Nuevo Día de la Fraternidad: NATALICIO DE HAYA DE LA TORRE

Por Javier Valle Riestra – El Montonero

I

La fraternidad es hermandad, compañerismo y lealtad, en homenaje al natalicio de Víctor Raúl Haya de la Torre (Trujillo, 1895), cuyo aniversario 129° se cumplió el 22. No ha sido el APRA un partido divisionista con tendencias al caos. No. La Alianza Popular Revolucionaria Americana, desde 1924, en que fuera fundada por Víctor Raúl, ha sido una pieza marmórea. Hemos tenido tendencias ultrademocráticas de izquierda no marxista y somos un partido férreo, el cual no puede ser acusado de anárquico o confuso. Desde que salimos a la escena en 1924 hemos influido radicalmente en la vida del Perú. Todas las grandes ideas modernas y vanguardistas han nacido del APRA. Todos los seudo partidos que existieran han bebido de la doctrina aprista, pero se han envenenado y perecido. Ahí están en la tumba Acción Popular, la Democracia Cristiana, el Social Progresismo, el vanidoso e inexistente marxismo-leninismo. Bien, con esos antecedentes nos vamos a empeñar en salir a las universidades y a las calles flameando la unionista bandera de Indoamérica. Las próximas elecciones, luego de que caiga, derrocado o no, el régimen de la señora Boluarte que ha pretendido introducir un matriarcado en quiebra, vendrá, como dije otras veces, un interregno de saneamiento y de reconstitucionalización; en ese plazo, por medio de una Constituyente temporal, construiremos –lo he dicho mil veces— un sistema gubernamental tricameral y continentalista. Seremos una gran potencia. Tenemos un gran pueblo. Tenemos riquezas subyacentes. Todo eso lo emplearemos en fabricar el nuevo Perú heredero del ayer, de lo que nació en 1821, y que enfrentó el divisionismo local con las excepciones del asesinado Manuel Pardo (1872) y la vejez de Piérola (1895-1899). Haya de la Torre debió ser el dómine de ese nuevo país, desgraciadamente la oligarquía y sus mercenarios frustraron el proyecto. Lo resucitaremos hoy. Nuestro lema será la vieja frase “Pan y Libertad”.

II

Manuel Seoane impulsó el Día de la Fraternidad, el 22 de febrero de 1946; le dijo a Haya en bellísimo discurso, que le llevaba un recado del corazón del pueblo. Quiero parodiarlo, como compañero más viejo, será en el lenguaje sin palabras, con el que habla el sentimiento popular de nuestros discurseadores compañeros, de los trabajadores de La Tribuna, de los obreros de las fábricas, de los estudiantes que saben de la reforma universitaria, de la firme mirada de los militantes sectoriales. Recado del corazón del pueblo es el que viene desde el más allá de la vida, porque son los ocho brazos izquierdos en alto que llevaron al cielo a los marineros fusilados en el trágico peñón; es la sombra católica de Carlos Phillips y sus compañeros visitando a la muerte en las rocosas pampas ancashinas, porque son los miles de apristas que aún sobrevuelan en las enrojecidas pampas de Chan-Chan, y es la presencia tremenda de Arévalo, que ha regresado de la muerte con sus claros ojos verdes, para decir en nombre de todos los que emprendieron el viaje sin retorno: ¡Estamos aquí presentes, compañero.

III

La verdad es que lo creído por nosotros en aquellos años sigue siendo cierto: el Antiimperialismo y el APRA y su concepción del Estado de defensa antiimperial, así como la visionaria posición de continentalismo indoamericano, expresado por Víctor Raúl, en México el 7 de mayo de 1924. Al entregar la bandera indoamericana dijo:

“La juventud indoamericana que tiene ya un alma fuerte, que entona un himno unánime, adivina el intento simbólico de la enseñanza del futuro, que saludaremos un día en todos los rincones de América. El rojo, dirá de las aspiraciones palpitantes de justicia que inflama la conciencia de los pueblos… la figura en oro de la nación indoamericana, señala las tierras vastas que unidas y fuertes brindarán hogar sin desigualdad a todos los hijos de la raza humana”.

Pero, hoy las masas no creen en el sistema que pauperiza a los pobres y enriquece a los ricos. Las fuerzas productivas ya no están representadas en el Estado. Lo han rebalsado. Por eso debemos apelar al Haya joven que tuvo la gran intuición del Perú y de Indoamérica actuales, el del “Antiimperialismo y el APRA”, el del discurso de la Plaza de Acho, el prisionero de la penitenciaría sanchecerrista, el de las catacumbas antifeudales, el del Asilo-Prisión. Él hizo don de su persona a la patria continental. Lo necesitamos nuevamente en la hora de la lucha final. Repito con el c. Phillips “Solo Dios salvará mi alma y solo el APRA salvará al Perú”.

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