Sismos registrados en Cusco y Apurímac relacionados con fallas geológicas activas

APURÍMAC

Entre que los inmuebles que reportan daños está el templo colonial San Pedro Apóstol, conocido como la “Sixtina de América”.

En las últimas semanas sismos de fuerte intensidad afectaron a Cusco (30 de abril magnitud 4.4 en Andahuaylillas y 4 de mayo magnitud 4.7 en Lucre) y Apurímac (2 de mayo magnitud 4.8 en Curahuasi) que causaron daños materiales en viviendas, iglesias, colegios, comisarías e infraestructura pública; además, de provocar deslizamientos.

¿Qué provoca estos movimientos telúricos? Al respecto, el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (Ingemmet) informó que sus especialistas en neotectónica determinaron que el sismo en Curahuasi está relacionado con la reactivación de fallas geológicas activas en la provincia de Abancay, departamento de Apurímac. Recientes investigaciones del Ingemmet determinaron que a la fecha se han identificado al menos 7 sistemas de fallas activas y cuaternarias en este departamento.

Entre ellos la falla geológica activa Curahuasi, responsable del sismo de 4.8 Mw, que según trabajos de campo realizados por especialistas del Ingemmet, muestra evidencias geológicas de actividad reciente como deslizamientos y derrumbes. Además, se concluye que esta falla podría generar sismos mayores a 6 Mw de magnitud.

ACTIVIDAD SÍSMICA EN CUSCO

Las últimas dos semanas se han reportado sismos en el valle sur del Cusco, generando preocupación en la población en general. El sismo con mayor magnitud (Mw>4) ocurrió el sábado 4 de mayo, al registrar 4.7, según reportes instrumentales del IGP se originó a una profundidad menor de 10 kilómetros.

Tras un análisis el Ingemmet determinó que estos sismos están relacionados con la reactivación del Sistema de Fallas Zurite-Cusco-Urcos-Sicuani; el cual, junto a otros sistemas, está ubicado adyacentemente de la ciudad del Cusco. Estudios del Ingemmet revelan que estas fallas son capaces de generar sismos superiores a 6 Mw.

Los dos últimos sismos de magnitud 4.7 y 3.5 registrados entre el sábado 4 y domingo 5 de mayo en la provincia de Quispicanchi, provocaron que cerca del 100 % de viviendas de adobe y concreto resultaran afectadas y un 25 % quedaran inhabitables en el distrito de cusqueño de Andahuaylillas.

Históricamente el departamento de Cusco es considerado como una zona dinámicamente activa, debidos a los terremotos ocurridos en el lugar en los años de 1650, 1950 y 1986, estando este último asociado a la reactivación de la falla Qoricocha.

Es importante señalar que el Ingemmet ha desarrollado investigaciones como “Neotectónica y Peligro Sísmico en la región del Cusco”, “Expresión geomorfológica de tectónica activa y paleosismología en el Cusco: caso falla Tambomachay” y “Caracterización morfoestructural y paleosismología del sistema de fallas Pachatusan – Cusco” las cuales son fundamentales para la Gestión del Riesgo de Desastres y los planes de ordenamiento territorial, con el objetivo de salvaguardar la seguridad y el bienestar de la población.

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