Otro año sin obras de emvergadura en la gestión regional de Rohel Sánchez
Por Jorge Turpo R.
¿Lo que no se hizo en tres años se podrá hacer en uno? A puertas del 2026, último año de su mandato, el gobernador regional enfrenta el reto de culminar proyectos clave que llevan años paralizados, mientras su administración defiende avances parciales y obras menores como logros de gestión.
BALANCE DE GESTIÓN 2025
El 2025 se cierra en el Gobierno Regional de Arequipa sin la entrega de una obra de envergadura que marque un hito de la actual gestión. A tres años de iniciado el mandato del gobernador, Rohel Sánchez, los grandes proyectos continúan inconclusos, paralizados o transferidos a otras instancias, mientras la región acumula retrasos, deudas y obras a medio construir.
Ni siquiera el puente de la autopista Arequipa–La Joya, una de las promesas más visibles de la gestión, pudo ser inaugurado. El proyecto, que ya supera los 130 millones de soles y registra un avance cercano al 93 %, sigue sin entrar en funcionamiento, convertido en un símbolo de la incapacidad regional para culminar obras estratégicas.
A esa lista se suma Majes Siguas II, el proyecto más ambicioso de Arequipa, que fue transferido al Ejecutivo nacional y hoy luce más entrampado que nunca.
En octubre pasado, el propio Rohel Sánchez aseguró que el destrabe era cuestión de días. Han pasado meses y la promesa quedó, una vez más, en el archivo de declaraciones incumplidas.
Para el consejero regional, César Huamantuma, el escenario es poco alentador.

“Lo que no se hizo en tres años difícilmente se hará en uno”, advierte. No se refiere solo a Majes II, sino también al nuevo Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN Sur), los hospitales Maritza Campos, Camaná y Cotahuasi, la autopista Arequipa–La Joya y hasta la carretera Chuquibamba–Cotahuasi, proyectos que avanzan con lentitud o permanecen estancados.
La falta de eficiencia no se refleja solo en la ejecución de obras. En las últimas semanas, proveedores que atendieron la emergencia por lluvias denunciaron que el GRA mantiene una deuda superior a los 25 millones de soles por servicios ya prestados. Un problema que revela fallas internas de gestión y planificación financiera.
Otro frente crítico es el de las obras por administración directa. La gestión regional se embarcó en más de 50 proyectos bajo esta modalidad y, según reconoció un exgerente de Infraestructura, cerca del 90 % presentó problemas que derivaron en retrasos o paralizaciones.
Muchos de estos proyectos corresponden al sector educación, afectando a miles de escolares.
El caso del colegio Gran Amauta, en Miraflores, es uno de los más graves. Debió
ejecutarse en un año, pero lleva tres sin concluir.
Situaciones similares se repiten en colegios de la provincia de Camaná, donde los avances son mínimos por deficiencias logísticas básicas. Incluso la Contraloría ha alertado sobre fallas estructurales en colegios nuevos que ni siquiera han sido inaugurados.
En salud, los hospitales paralizados desde hace más de seis años siguen esperando. Aunque el gobernador asegura que en 2026 se iniciarán los saldos de obra, el escepticismo persiste: en tres años no se logró destrabar los procesos, y no hay garantías de que el último año alcance para revertir la situación.
Huamantuma identifica un problema estructural. La alta rotación de funcionarios. Informes de la Red de Estudios para el Desarrollo coinciden en que los constantes cambios han afectado la ejecución presupuestal. Sólo en la Gerencia de Infraestructura pasaron más de seis titulares en menos de tres años; en Logística ocurrió algo similar, con el consecuente retraso en adquisiciones.

DEFIENDEN LOGROS
Desde el Gobierno Regional, sin embargo, se defiende la gestión. El GRA destaca como uno de sus principales logros el compromiso de inversión superior a los mil millones de soles para el nuevo IREN Sur, que será ejecutado por el Gobierno Nacional a través de la Autoridad Nacional de Infraestructura. No obstante, se estima que la obra no estaría lista antes del 2029.
También se resalta el impulso a proyectos de largo plazo como el puerto de Corío, aunque se trata de una iniciativa que aún se encuentra en etapas preliminares y cuyos beneficios no se verán en el corto ni mediano plazo.
En respuesta a las críticas, el gerente general del GRA, Berly Gonzáles Arias, informó que ya se aprobaron los diagnósticos situacionales de los hospitales de Chala y Cotahuasi, paso previo a los expedientes de saldo de obra.
Asimismo, señaló que existe un decreto supremo que autoriza un endeudamiento de más de 284 millones de soles para reactivar los hospitales Maritza Campos y Camaná, a la espera de la transferencia del MEF.
En el caso del IREN Sur, se anunció la llegada en enero de 2026 del repuesto del acelerador lineal de radioterapia.
En educación, el GRA subraya la inauguración de colegios como San Luis Stromme, en Alto Selva Alegre, y Monseñor José de Piro D’Amico, en Cayma, además de 31 instituciones entregadas durante la gestión y 36 en ejecución.
También destaca la inauguración de la carretera Llanca–Ucuchachas, en Castilla.
Con todo, el 2026 aparece como un año decisivo. Para el consejero Huamantuma, la prioridad debería ser clara, terminar lo empezado y no abrir más frentes.

“Que no deje más problemas a la siguiente administración”, advierte. El tiempo corre y la pregunta sigue abierta: ¿alcanzará el último año para corregir lo que no se hizo en tres?.

Eso pasa cuando los temas políticos se priorizan, el caso de Corio es emblemático porque ese proyecto le pertenece a otras personas no al GORE, perdieron tiempo e hicieron perder una gran oportunidad para AQP.