BOLIVIA CAMBIA MINISTRO
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció cambios en su gabinete ministerial en medio de las intensas protestas sociales que desde inicios de mayo exigen su renuncia y mantienen bloqueadas diversas carreteras del país.
Como primera medida, el mandatario designó al abogado de origen aimara Williams Bascopé como nuevo ministro de Trabajo, en reemplazo de Edgar Morales, quien había sido duramente cuestionado por organizaciones obreras y presentó horas antes su renuncia al cargo.
El cambio forma parte de una reorganización gubernamental impulsada por Paz con el objetivo de reducir la tensión social y abrir espacios de diálogo con los distintos sectores movilizados. El mandatario aseguró que su gobierno mantendrá abiertas las puertas para la negociación con organizaciones sociales, sindicatos y movimientos ciudadanos.
“Las organizaciones sociales siempre tendrán el espacio de diálogo y negociación en el gobierno”, afirmó Paz en un mensaje difundido por su despacho presidencial.
Las protestas en Bolivia involucran a trabajadores, campesinos indígenas, mineros y transportistas, quienes cuestionan la gestión gubernamental y reclaman soluciones frente a la crisis económica y social que atraviesa el país.
En La Paz, sede del gobierno boliviano, cientos de mineros y obreros realizaron nuevas movilizaciones el jueves sin registrarse incidentes graves. Sin embargo, los bloqueos de carreteras continúan afectando el abastecimiento de alimentos, combustible y medicinas en distintas regiones.
La tensión social se incrementó semanas atrás luego de que 13 trabajadores fabriles fueran detenidos tras ingresar al Ministerio de Trabajo y retener por varias horas a funcionarios públicos, entre ellos el entonces ministro Edgar Morales, según reportes policiales.
Analistas consideran que la incorporación de Williams Bascopé, identificado con sectores indígenas y sociales, busca acercar al gobierno con grupos históricamente vinculados a las protestas y disminuir el clima de confrontación.
Mientras tanto, las manifestaciones continúan y diversos sectores mantienen sus demandas de cambios profundos en el Ejecutivo boliviano.
