UNSA no puede resolver colapso de sistema informático y perjudica a miles

Por Jorge Turpo R.

Se mantienen paralizados los trámites de grados y títulos, procesos de admisión y diversos servicios virtuales. La crisis expone la vulnerabilidad tecnológica de la universidad, que carece de una plataforma de respaldo para enfrentar emergencias.

HACE 15 DÍAS SIN SOLUCIÓN

La Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) continúa enfrentando una crisis tecnológica que ya supera la segunda semana y mantiene perjudicadas a miles de personas. El colapso de su sistema informático ha paralizado trámites académicos y administrativos fundamentales, mientras las autoridades universitarias siguen sin ofrecer una explicación pública detallada ni una fecha concreta para la recuperación total de los servicios.

La situación resulta especialmente preocupante porque la propia universidad anunció que ayer, martes 2 de junio, comenzaría el restablecimiento progresivo de los servicios digitales más importantes.

Sin embargo, el plazo no se cumplió y hasta el cierre de esta edición no existía un cronograma oficial que permita conocer cuándo volverá a operar con normalidad la plataforma institucional.

Los principales afectados son miles de egresados de pregrado y posgrado que se encontraban realizando trámites relacionados con la obtención de grados académicos y títulos profesionales.

Procesos como la presentación de tesis, programación de sustentaciones, emisión de resoluciones, trámites de colación y otros procedimientos administrativos permanecen paralizados desde hace más de una semana.

La caída también ha afectado los sistemas vinculados a admisión, diversos servicios virtuales y páginas institucionales que continúan fuera de operación.

Según la información difundida por la universidad, únicamente se logró restablecer parcialmente el acceso a internet y al correo electrónico de los trabajadores.

La explicación oficial señala que el problema se originó tras un incidente eléctrico ocurrido el pasado 24 de mayo.

A partir de ese momento se produjo una falla que afectó la infraestructura tecnológica central de la universidad.

En el último comunicado emitido por la institución, la Oficina de Tecnologías de la Información informó que los diagnósticos realizados descartan daños físicos en las unidades de almacenamiento de datos.

Según el reporte técnico, los discos permanecen intactos y el problema se encuentra en un fallo de reconocimiento lógico de los controladores de almacenamiento, situación que impide que los servidores accedan a la información.

La universidad también informó que, luego de agotar el soporte técnico inicial, el caso fue escalado a especialistas de la empresa fabricante en Estados Unidos, cuyos ingenieros intervienen directamente la plataforma afectada.

Paralelamente, se inició la adquisición e instalación de componentes de respaldo dañados por el pico de voltaje registrado durante la falla eléctrica.

No obstante, más allá de las explicaciones técnicas, el problema ha dejado en evidencia una vulnerabilidad estructural en la infraestructura informática de la UNSA.

El propio comunicado reconoce que la institución no cuenta con un servidor duplicado ni con un sistema de réplica de alta disponibilidad instalado en una sede alterna.

En otras palabras, la universidad carecía de una plataforma de contingencia capaz de asumir las operaciones en caso de una emergencia.

Se trata de una debilidad difícil de justificar en una institución que administra información académica de 26 mil estudiantes y miles de egresados más.

La ausencia de sistemas redundantes ha convertido una falla técnica en una crisis institucional que compromete la continuidad de servicios esenciales.

A ello se suma el silencio de las principales autoridades universitarias. Hasta el momento ningún funcionario de primer nivel ha ofrecido declaraciones públicas para explicar los alcances del problema, asumir responsabilidades o presentar un plan detallado de recuperación.

Mientras tanto, la incertidumbre crece entre quienes dependen de estos procedimientos para culminar estudios, acceder a oportunidades laborales o continuar trámites profesionales.

Lo mínimo que esperan los afectados es información clara, plazos concretos y mecanismos alternativos que permitan reactivar los procesos detenidos.

La UNSA se juega mucho más que la recuperación de un sistema informático. Está en juego la confianza de su comunidad universitaria y el prestigio de una institución que aspira a liderar la educación superior en el sur del país.

ORDEN

De otro lado, ayer se restablecieron las actividades académicas en el área de Sociales, luego de la toma del local protagonizada el lunes por un grupo de estudiantes que exigía mayor transparencia en el proceso electoral para elegir al próximo rector de la universidad.

Según trascendió, seis estudiantes y participantes de la protesta fueron denunciados penalmente tras los hechos registrados durante la ocupación del recinto.

Durante la noche del lunes las autoridades recuperaron el control de las instalaciones y las actividades se normalizaron al día siguiente.

La universidad también aclaró que la toma únicamente se produjo en el área de Sociales.

Las versiones que señalaban una ocupación o intento de toma en el área de Biomédicas fueron descartadas por las autoridades universitarias.

El proceso electoral continúa en marcha y actualmente existen cinco listas oficialmente inscritas para participar en los comicios programados para el próximo 3 de julio.

De acuerdo con las normas electorales, si ninguna candidatura alcanza el 50% más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta entre las dos listas más votadas.

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