Padres de pacientes piden no paralizar obra del IREN Sur
Familiares de niños con cáncer protestaron frente a la obra de contingencia del nuevo IREN Sur, luego de que obreros de Construcción Civil dejaran los trabajos para sumarse a una paralización vinculada a otro proyecto en Arequipa. “El cáncer no hace huelgas”, fue el mensaje de los padres.
BAJO EL LEMA «EL CÁNCER NO HACE HUELGA»
Padres de niños con cáncer protestaron frente a la obra de contingencia del nuevo IREN Sur, en Arequipa, luego de que obreros de Construcción Civil paralizaran los trabajos para sumarse a una protesta relacionada con otro proyecto. Los familiares exigieron que una infraestructura destinada a pacientes oncológicos no sea afectada por conflictos ajenos a su ejecución.
La paralización generó preocupación entre integrantes de la Asociación Valientes Leoncitos Oncológicos del Sur, quienes acudieron al terreno donde se levanta el establecimiento temporal que permitirá mantener los servicios del IREN Sur mientras se construye el nuevo hospital. Los padres llegaron con carteles y un mensaje directo: “El cáncer no hace huelgas”.
La presidenta de la asociación, Luz Marina Arizaca, pidió a los trabajadores reflexionar sobre el impacto de detener una obra esperada por familias que enfrentan tratamientos prolongados. Señaló que los niños con cáncer luchan todos los días y que cualquier retraso afecta la posibilidad de contar con mejores servicios, más especialidades y atención oportuna.
Los familiares cuestionaron que los obreros abandonaran la obra de contingencia para participar en una protesta vinculada a otro proyecto de la ciudad. Según manifestaron, no se trataba de desconocer reclamos laborales, sino de advertir que el retraso en un hospital oncológico tiene consecuencias directas sobre pacientes que no pueden postergar tratamientos.
La obra de contingencia fue concebida para asegurar la continuidad de la atención oncológica durante la construcción del nuevo IREN Sur. Esta infraestructura temporal permitirá sostener servicios especializados mientras se ejecuta el proyecto definitivo, considerado clave para Arequipa y para pacientes de otras regiones del sur del país.
Los padres recordaron que el actual IREN Sur opera con severas limitaciones. Indicaron que los niños cuentan con un número reducido de camas y que la falta de equipos o especialidades obliga a derivar pacientes a otros establecimientos, incluso fuera de la región, cuando requieren diagnósticos o tratamientos de mayor complejidad.
El nuevo IREN Sur proyecta una ampliación significativa de la capacidad hospitalaria. La infraestructura contempla 28 consultorios oncológicos, 10 salas de operaciones, laboratorios especializados, 23 camas UCI, 228 camas de hospitalización y áreas diferenciadas para la atención de niños y adultos con cáncer.
De acuerdo con la planificación institucional, el proyecto beneficiará a pacientes de la macrorregión sur, incluidos Arequipa, Puno, Cusco, Moquegua, Tacna y Apurímac. Para las familias, esa dimensión vuelve más sensible cualquier paralización, pues no solo impacta en una obra local, sino en una red de atención regional.
Los integrantes de Valientes Leoncitos recordaron que durante años realizaron vigilias, plantones y gestiones para lograr que el proyecto avance. Por ello, pidieron que el sindicato de Construcción Civil y las autoridades garanticen que los conflictos laborales no interrumpan una obra que ya arrastra una larga espera social.
En tanto, el coordinador de la Autoridad Nacional de Infraestructura en Arequipa, Fredy Vallejos, sostuvo que la paralización fue sorpresiva, pero aseguró que la obra de contingencia del IREN Sur continuaba dentro del cronograma establecido. Según precisó, la empresa constructora debía reanudar los trabajos y mantener el avance previsto para no comprometer la entrega programada.
El representante de ANIN informó que la infraestructura temporal registraba aproximadamente un 20 % de avance físico. También señaló que el conflicto no correspondía directamente a la obra oncológica, sino a demandas externas vinculadas a otro proyecto, por lo que pidió que la medida no perjudique a los pacientes que dependen de la continuidad del servicio especializado.
Vallejos indicó que en el frente de obra laboraban alrededor de 140 trabajadores y que una parte de ellos estaba sindicalizada. Añadió que el Gobierno Regional intervino para evitar que la controversia afecte el megaproyecto oncológico, considerado prioritario para la atención de pacientes con cáncer de Arequipa y de la macrorregión sur.
La protesta de los padres dejó una advertencia concreta: cada día perdido en la obra del IREN Sur prolonga las carencias de un sistema oncológico que ya trabaja al límite. En una infraestructura pensada para pacientes que no pueden esperar, la continuidad del proyecto se convirtió en una demanda de salud pública y no solo en un asunto de cronograma.
