Registran más de 400 casos de menores en riesgo de desprotección familiar

CUSCO

La situación de niñas, niños y adolescentes en condición de vulnerabilidad continúa siendo una preocupación en la región Cusco. Entre enero y mayo de este año, la Unidad de Protección Especial (UPE) reportó 422 nuevos casos de menores en riesgo o situación de desprotección familiar, cifra que refleja la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y atención para este sector de la población.

En ese contexto, la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Edith Pariona, realizó una visita de supervisión a la UPE de Cusco con el objetivo de verificar el trabajo que desarrolla esta instancia especializada en la atención de menores que han perdido o podrían perder el cuidado de sus padres o familiares.

Durante la jornada, la titular del sector destacó la importancia de las Unidades de Protección Especial, encargadas de adoptar medidas de protección para garantizar el bienestar de niñas, niños y adolescentes que enfrentan situaciones de abandono, negligencia, violencia u otras circunstancias que ponen en riesgo su desarrollo integral.

La ministra también conoció experiencias exitosas de adopción que evidencian el impacto positivo de brindar a los menores la oportunidad de crecer en un entorno familiar seguro. Uno de los casos fue el de una pareja cusqueña que en 2019 adoptó a un niño que había sido declarado en situación de desprotección familiar. Actualmente, el menor vive junto a sus padres adoptivos en un ambiente estable y afectivo.

Los padres compartieron su experiencia y destacaron que el proceso de adopción se desarrolló de manera adecuada, permitiéndoles formar una familia y ofrecer nuevas oportunidades al menor. Asimismo, informaron que han iniciado un segundo procedimiento con el propósito de adoptar a otro niño en condición de vulnerabilidad.

La visita incluyó también un encuentro con integrantes del Banco de Familias Acogedoras del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. Este programa permite que menores en situación de riesgo reciban acogimiento temporal en hogares seleccionados mientras se define su situación legal.

Según los especialistas de la UPE, esta modalidad contribuye significativamente al bienestar emocional y psicológico de los menores, al brindarles un ambiente protector durante una etapa particularmente difícil de sus vidas.

Como parte de sus actividades en Cusco, la ministra Pariona se trasladó además al Centro Emergencia Mujer ubicado en la comisaría de Familia de la ciudad, donde supervisó la atención integral que se brinda a víctimas de violencia familiar y de género. Allí verificó los servicios de orientación legal, acompañamiento psicológico y asistencia social destinados a proteger a mujeres y familias afectadas por situaciones de violencia.

Las autoridades reiteraron la importancia de fortalecer el trabajo articulado entre instituciones para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de la niñez y adolescencia, especialmente en los casos más vulnerables.

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