Rusia advierte represalias tras el mayor ataque ucraniano con drones sobre Moscú
La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar luego de que Moscú sufriera uno de los mayores ataques con drones registrados en los últimos años. Las autoridades rusas denunciaron que Ucrania lanzó una ofensiva aérea masiva contra la capital y sus alrededores, provocando incendios, afectaciones a infraestructura estratégica y serias interrupciones en el transporte aéreo.
Según reportes oficiales, decenas de drones fueron dirigidos hacia Moscú, obligando a activar los sistemas de defensa antiaérea. A pesar de las interceptaciones, varios aparatos lograron alcanzar sus objetivos, entre ellos una importante refinería ubicada en la zona de Kapotnia, al sureste de la ciudad.
Las imágenes difundidas por medios internacionales mostraron densas columnas de humo elevándose sobre distintos sectores de la capital rusa. También se observaron llamas en instalaciones industriales consideradas estratégicas para el abastecimiento energético del país.
El alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, calificó la ofensiva como un ataque “a gran escala” y aseguró que los equipos de emergencia trabajaron para controlar los incendios y evaluar los daños ocasionados. Hasta el momento, las autoridades no han precisado el impacto total de la operación ni las pérdidas materiales generadas.
El ataque también afectó el funcionamiento de los principales aeropuertos de Moscú. Cientos de vuelos sufrieron retrasos o fueron reprogramados debido a las restricciones temporales impuestas por razones de seguridad, generando inconvenientes para miles de pasajeros.
Tras los hechos, funcionarios rusos advirtieron que responderán con nuevas acciones militares contra Ucrania. Desde Moscú consideran que la ofensiva representa una escalada significativa del conflicto y sostienen que este tipo de ataques buscan golpear infraestructuras clave y generar incertidumbre entre la población civil.
La guerra iniciada en febrero de 2022 continúa mostrando episodios de creciente intensidad, con ambos países incrementando el uso de drones de largo alcance para atacar objetivos estratégicos. En los últimos meses, tanto Rusia como Ucrania han recurrido a estas tecnologías para alcanzar instalaciones energéticas, bases militares y centros logísticos situados lejos de las líneas de combate.
Mientras la comunidad internacional mantiene los llamados al diálogo, los recientes acontecimientos reflejan que el conflicto sigue lejos de una solución y que las tensiones continúan elevándose en ambos frentes.
