Muchos pasajeros de los conos afirman poder pagar hasta 3 soles en transporte

Por: Daniela Nickole Santander

Opiniones y comentarios dejan en claro que varios prefieren pagar más por capricho y no por necesidad.

El incremento y la regulación del pasaje en el transporte público es la noticia de todos los días en Arequipa, pero al leer los comentarios en redes sociales sobre el tema, la realidad que escriben varias personas da una bofetada por completo al discurso de “necesitados”. Muchos pasajeros de las zonas crecientes en los conos manifiestan de manera altanera que ellos tienen dinero para pagar lo que deseen y prefieren usar un transporte informal o ilegal pagando hasta el triple de un pasaje normal, porque según ellos les gusta viajar cómodos. Por ejemplo, Lizbeth Cruz Hinojosa manifiesta con mucho orgullo:

«Uhmm 2 soles, sentados, rápidos, y cada 5 minutos encuentras una loncherita». El usuario Mael Yana afirma textualmente que «Se paga dos o tres soles porque van sentados y libres no hay olores, incomodidad y demás», dejando en claro que el factor económico pasa a un segundo plano ante el deseo de viajar.

Esta evidencia digital no son casos aislados y demuestra que muchas veces se trata de una decisión consciente donde ellos mismos eligen la informalidad. El crecimiento de las invasiones y la lotización en las periferias ha creado en los conos una masa de ciudadanos con capital propio y capacidad de pago que prefiere la flexibilidad de una unidad pirata antes que someterse a las reglas, paraderos y horarios de un sistema formalizado.

Es una cadena donde el desorden genera más desorden; la ocupación informal del suelo termina demandando y financiando un transporte de su misma condición. Los propios usuarios defienden que esta es su elección; así lo plasma Rely Medina al increpar a otro internauta en las redes: «Si no estás acuerdo con ese cobro con ese servicio chapa tu taxi. Pero tú no puedes poner a tu condición a toda la gente que somos usuarios de las loncheritas yo prefiero pagar 5 soles», dejando constancia que tienen mucho dinero y no les importa los demás. En los conos hay poder económico, eso nadie lo puede negar. Menos en las redes sociales, un espacio donde muchos en sombras dejan salir su verdadero ser.

Esta tendencia a convalidar las tarifas piratas pone de manifiesto una abierta contradicción. Mientras que en los espacios de debate público se suele usar la fachada de la «necesidad» para presionar una tarifa baja, las plataformas virtuales están inundadas de personas que presumen su solvencia frente al servicio informal. En los hilos de opinión, usuarios como Andy comentan abiertamente: «yo prefiero pagar mis 3 para ir sentado, a veces llevo mi mochila pesada o estoy cansado», mientras que Carlos scco secunda la idea afirmando de manera directa: «2 soles pagamos, pero sentados todos». Ambos comentarios lo expresan: ellos PREFIEREN, ellos ELIGEN.

Precisamente, ese aspecto de presunta solvencia económica parece nublarles el juicio, llevándolos a defender el transporte informal. Resulta contradictorio catalogar como seguro a un sistema compuesto por vehículos de categoría M1 que carecen de las pólizas reguladas con normas para el pasajero urbano y que saturan las vías; sin embargo, en internet se prefiere justificar el peligro.

Al respecto, el usuario Jose Alberto Rosello Apaza manifiesta: «En cualquier colectivo se paga calladito jajaja 2 soles hasta 5 soles cobran por muy noche… lo bueno que viajas sentado», mientras que Dyanitha Prinz de Oz reafirma esta postura asegurando que «en los colectivos llegas con comodidad y más rápido sin hace tantas paradas», confirmando que la comodidad individual pesa más que la seguridad vial.

Algunos internautas aseguran prefieren usar el transporte informal y pagar la tarifa impuesta por ese sector.

Todas estas apreciaciones de los pasajeros demuestran que son solventes económicamente; que el desorden en el que ha crecido Arequipa ha generado más informalidad en el transporte público. Comentarios como los de Marcelino Ccasani, quien sentencia duramente en redes: «Esa gente bien lloróna uyyy se no te gusta pagar 2, 5 no subas pues… a ti quien te obliga subir». Posturas como estas hay bastantes, solo publicamos algunos de los menos ofensivos. Lo que ha quedado claro a muchos pobladores les gusta vivir en la informalidad y la defienden, porque eso les genera dinero.

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