3-2: Deslizamiento en Alto Siguas ya afecta infraestructura de riego en Majes
Deslizamiento en Alto Siguas ya
afecta infraestructura de riego en Majes
El avance del deslizamiento en el sector Alto Siguas no solo mantiene en riesgo la carretera Panamericana Sur, sino también la infraestructura que abastece de agua a 2 mil 680 agricultores de Majes (Caylloma). Desde la Junta de Usuarios de la Irrigación Majes advirtieron que el movimiento de tierra ya ocasionó la pérdida de dos parcelas agrícolas, dejó una tercera al borde del colapso y, de continuar avanzando, podría afectar la tubería principal que conduce el recurso hídrico hacia las áreas de cultivo.
Desde 1999, el deslizamiento afecta el tramo comprendido entre los kilómetros 910+500 y 912+000 de la Panamericana Sur, además del canal Majes y terrenos agrícolas de Alto Siguas. Según el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), la infiltración de agua en la napa freática, la débil composición del suelo y las pronunciadas pendientes favorecieron la reactivación del fenómeno. A ello se suma que la primera etapa del proyecto Majes-Siguas opera con un sistema de riego por gravedad, cuyo excedente hídrico contribuyó al desarrollo de los hundimientos y deslizamientos registrados en la zona.
Al respecto, Nelson Martínez Talavera, presidente de la Junta de Usuarios de la Irrigación Majes, explicó que el avance del deslizamiento también compromete el abastecimiento de agua para los usuarios. Ya destruyó el canal que suministraba agua a la sección D de la irrigación, aunque el servicio no se interrumpió debido a la instalación previa de una tubería paralela. Sin embargo, la infraestructura también podría colapsar. “La tubería se encuentra al lado de la Panamericana Sur. De modo que si el deslizamiento hunde la vía, la tubería también se caería. (…) La solución es que se traslade el trazo de la carretera y también las tuberías. Solo entonces se podrían resarcir los daños que han sufrido todos los agricultores”, señaló.
Respecto a las causas del problema, Martínez Talavera reconoció que hace dos décadas el riego por gravedad generaba una mayor infiltración de agua, debido a que las parcelas permanecían irrigándose prácticamente durante las 24 horas. Sin embargo, aseguró que esa situación cambió y que actualmente el uso del recurso hídrico se encuentra controlado. “Anteriormente se regaba prácticamente las 24 horas. Ahora, en época de calor, el máximo es 12 horas y en invierno ocho horas. En la actualidad el uso del agua está controlado”, manifestó.
En ese sentido, la Junta de Usuarios de la Irrigación Majes rechazó que la reducción del módulo de riego sea una medida eficaz para frenar los deslizamientos. Martínez Talavera sostuvo que el incremento de las temperaturas obliga a suministrar mayores volúmenes de agua para evitar el estrés hídrico y la disminución de la producción agrícola. Según explicó, un cultivo de papa que normalmente produce entre 45 y 50 toneladas por hectárea puede reducir su rendimiento hasta 30 toneladas si no recibe el agua suficiente.
Finalmente, el presidente de la Junta de Usuarios informó que la organización agrupa a 2 mil 680 agricultores y advirtió que, además del riesgo generado por los deslizamientos, enfrentan pérdidas de aproximadamente el 15 % del agua durante la conducción y por conexiones clandestinas, lo que reduce la disponibilidad del recurso para el riego.

