Incendios y minería informal amenazan la supervivencia del cóndor andino en Arequipa
Degradación del hábitat amenaza a los 64 ejemplares registrados en la región
Por: Daniela Nickole Santander
Majestuoso e imponente, el cóndor andino enfrenta una amenaza cada vez más preocupante en la región Arequipa. Los incendios forestales y la contaminación acústica generada por la minería informal están deteriorando su hábitat natural y alterando sus zonas de descanso. Ante esta situación, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) advirtió que estas actividades humanas ponen en mayor riesgo la supervivencia de esta especie, catalogada oficialmente en peligro de extinción.
Las alarmas institucionales se encendieron al evaluar cómo estos siniestros pueden llegar a calcinar por completo los refugios donde estas aves pernoctan, mientras que las detonaciones y ruidos de la actividad minera clandestina instalada en las cercanías de sus nidos provocan su desplazamiento forzoso. Ante ello, las autoridades ambientales señalaron que la erradicación y el control estricto de estas actividades ilegales son urgentes para garantizar espacios libres de toda afectación y asegurar la supervivencia del ave.
De acuerdo con los datos técnicos de SERFOR, basados en el censo nacional de 2024, el Perú alberga una población de apenas 301 ejemplares de cóndor andino, de los cuales 64 habitan en la región Arequipa. La distribución de la especie en el territorio arequipeño revela que el 80% de su población se concentra en el Cañón del Colca, mientras que el 20% restante se encuentra disperso en el Cañón de Cotahuasi (La Unión) y otros puntos localizados. Esto significa que cualquier alteración ambiental o incendio en el Colca podría fulminar a casi la totalidad de la población regional de cóndores.
Para frenar esta crisis, la destrucción o alteración de estos ecosistemas ricos en biodiversidad ha sido clasificada como una infracción muy grave. SERFOR remarcó que las sanciones administrativas mínimas parten de 1 UIT (Unidad Impitativa Tributaria) y se elevarán progresivamente evaluando el daño al espacio geográfico, y también el impacto sobre las demás especies protegidas que cohabitan en la zona.
