Contraloría alerta retraso en monitoreo del agua que abastece a casi 44 mil usuarios
MOQUEGUA
Un retraso de hasta 45 días en la toma y envío de muestras para el análisis de la calidad del agua potable encendió las alertas de la Contraloría General de la República, al advertir que esta situación comprometió la vigilancia sanitaria del servicio que reciben 43 954 usuarios de la ciudad de Moquegua.
Según el Informe de Orientación de Oficio N.° 007-2026-OCI/4553-SOO, elaborado tras una evaluación realizada entre el 20 de abril y el 18 de junio de este año, la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento (EPS) Moquegua incumplió el cronograma establecido para efectuar el monitoreo correspondiente al primer trimestre de 2026.
La entidad de control señaló que las 36 muestras obligatorias debieron recolectarse durante febrero y remitirse oportunamente a un laboratorio acreditado por el Instituto Nacional de Calidad (INACAL). Sin embargo, las labores de campo recién se ejecutaron entre el 13 y el 15 de abril, generando un desfase de aproximadamente un mes y medio.
Las muestras estaban destinadas a verificar 19 parámetros esenciales para garantizar la inocuidad del agua potable proveniente de diversas fuentes de abastecimiento, entre ellas el embalse Pasto Grande, el río Tumilaca, las plantas de tratamiento de Chen Chen y Yunguyo, además de las galerías filtrantes de Ollería y El Totoral, así como distintos puntos de la red de distribución.
Los análisis contemplaban la detección de coliformes totales y termotolerantes, bacterias heterotróficas, niveles de turbidez, pH, conductividad eléctrica y la presencia de elementos como aluminio, arsénico, hierro total y manganeso, entre otros indicadores fisicoquímicos y microbiológicos.
La Contraloría advirtió que la demora impidió identificar de manera oportuna posibles alteraciones en la calidad del agua, limitando la capacidad de adoptar medidas inmediatas para proteger la salud pública en caso de detectarse contaminación o niveles superiores a los Límites Máximos Permisibles.
El organismo recordó que tanto el Reglamento de la Calidad del Agua para Consumo Humano como las disposiciones emitidas por la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) y la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) exigen un monitoreo permanente para garantizar que el agua distribuida sea apta para el consumo de la población.
Ante esta situación, el informe fue remitido a la Gerencia General de la EPS Moquegua con la finalidad de que adopte las acciones correctivas y preventivas necesarias para restablecer el cumplimiento estricto del calendario de monitoreo y asegurar un control continuo de la calidad del agua potable que abastece a miles de familias moqueguanas.
