Francia prolonga alerta por intensa ola de calor y aumenta riesgo de incendios

Francia afronta una nueva etapa de temperaturas extremas que, según las previsiones meteorológicas, se mantendrá por lo menos hasta el 14 de julio, prolongando la tercera ola de calor registrada en el país en menos de dos meses. La persistencia del calor ha incrementado la preocupación de las autoridades por el elevado riesgo de incendios forestales y los efectos sobre la población y la infraestructura.

El servicio meteorológico Météo France informó que las altas temperaturas continuarán durante los próximos días, aunque existe la posibilidad de un descenso gradual por el oeste del país a partir de mediados de la próxima semana. Sin embargo, la evolución del fenómeno aún depende de las condiciones atmosféricas.

La situación se produce apenas dos semanas después de una de las olas de calor más severas registradas en territorio francés, la cual provocó alrededor de 2 000 fallecimientos, además de afectar el funcionamiento de servicios esenciales, entre ellos el transporte ferroviario y numerosas instituciones educativas.

Actualmente, más de dos tercios de los 96 departamentos de la Francia metropolitana permanecen bajo alerta naranja, el segundo nivel más alto del sistema de vigilancia climática, debido a que se prevé un incremento adicional de las temperaturas durante el fin de semana.

Las consecuencias de la falta de lluvias también comienzan a reflejarse en las reservas hídricas. La Oficina de Investigaciones Geológicas y Mineras reportó que más de la mitad de los acuíferos del país registran niveles inferiores a los habituales para esta época del año, situación que favorece la sequedad de los suelos y facilita la propagación del fuego.

El Ministerio del Interior informó que en una sola jornada se contabilizaron 325 focos de incendios en diferentes puntos del país. Ante este panorama, se solicitó a las autoridades regionales coordinar con empresas e instituciones para facilitar la disponibilidad de bomberos voluntarios durante las emergencias.

Uno de los siniestros más graves ocurrió en un macizo montañoso cercano a la ciudad de Perpiñán, próxima a la frontera con España. El incendio consumió cerca de 5 000 hectáreas de vegetación y obligó a evacuar aproximadamente 12 000 personas, aunque las autoridades señalaron que el fuego ya fue controlado.

La emergencia también dejó una víctima mortal: un bombero perdió la vida mientras participaba en las labores de extinción de un incendio en la región alpina de Saboya.

Las elevadas temperaturas también impactaron el sistema energético. La empresa eléctrica EDF confirmó la paralización temporal de un reactor de la central nuclear de Golfech, cerca de Toulouse, debido al aumento de la temperatura del río Garona, utilizado para refrigerar las instalaciones, como medida preventiva para proteger el medio ambiente y garantizar la seguridad de la planta.

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