Cuatro anexos de Caylloma reclaman definición territorial tras ser incluidos en Cusco
Los anexos de Chinosire, Antañaque, Ñequeta y Sotoccaya, ubicados a más de 4 400 m s. n. m. en la provincia de Caylloma, aseguran haber quedado en un vacío administrativo tras una delimitación territorial que los ubicaría georreferencialmente dentro de Cusco. Sus pobladores sostienen que mantienen vínculos históricos, administrativos y electorales con Arequipa. Sin embargo, la falta de una definición oficial estaría limitando la ejecución de obras y la llegada de apoyo estatal.
Los representantes comunales señalan que la controversia surgió tras la delimitación basada en información del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Aunque figuran territorialmente dentro de Cusco, aseguran que desde generaciones anteriores pertenecen a Caylloma y que continúan participando en las elecciones regionales de Arequipa. Además, sostienen que la indefinición dificulta la intervención de las entidades públicas en sus comunidades.
En esa línea, Felipe Aguate Silloca, teniente gobernador del anexo Ñequeta, pidió a las autoridades regionales intervenir para resolver el conflicto, pues rechazan ser considerados parte de Cusco. “Ancestralmente nosotros éramos cayllominos, pero hoy por hoy nos encontramos dentro de Cusco. Nosotros seguimos identificándonos como arequipeños porque nuestros documentos ancestrales, desde nuestros abuelos y bisabuelos, pertenecen a Caylloma”, afirmó.
Según los pobladores, desde hace aproximadamente cuatro años la falta de una definición territorial comenzó a afectar la llegada de apoyo estatal. Advierten dificultades para acceder a obras de infraestructura y programas sociales, debido a que —según sostienen— ninguna entidad asume plenamente la atención de sus comunidades. Incluso, el centro educativo de Ñequeta continúa bajo administración de Arequipa, pese a que territorialmente figura dentro de Cusco.
Simón Quispe Quispe, representante de Chinosire, indicó que los pobladores acudieron hasta Lima para solicitar la intervención de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Según explicó, la entidad encargó a los equipos de ordenamiento territorial de Cusco y Arequipa evaluar la controversia; sin embargo, hasta la fecha no existe un acuerdo ni una delimitación definitiva. “No somos reconocidos como arequipeños por la situación del INEI y no tenemos apoyo ni del gobierno central, distrital, provincial ni de la región”, señaló.
En conjunto, los cuatro anexos concentran aproximadamente 500 pobladores dedicados principalmente a la crianza de alpacas. Sus autoridades alertan que la falta de atención coincide con una crisis productiva marcada por la escasez de agua, falta de alimento y mortandad de animales. Por ello, exigen que Cusco y Arequipa definan su jurisdicción para garantizar la llegada de inversión y servicios públicos.
