Lluvias obligan a evacuar a miles en China
Los remanentes del tifón Dolphin, aunque ya debilitados, continúan provocando lluvias torrenciales en el centro de China y han obligado a evacuar a más de 65 000 personas en la provincia de Henan, mientras las autoridades mantienen activados sus protocolos de emergencia ante el riesgo de inundaciones.
El Centro Meteorológico Nacional dejó de seguir oficialmente a Dolphin luego de que se transformara en depresión tropical. Sin embargo, las autoridades mantienen una alerta amarilla por precipitaciones intensas debido a que sus remanentes continúan generando lluvias, tormentas eléctricas y fuertes vientos en distintas zonas del país.
En Henan, las autoridades informaron que más de 65 000 residentes fueron trasladados a lugares seguros ante el incremento de las lluvias. La provincia llegó a elevar al máximo nivel su alerta por precipitaciones torrenciales.
La situación se agravó en la ciudad de Pingdingshan, donde unas 2 000 personas fueron evacuadas después de que un dique ubicado junto al río Beiru cediera durante la noche del miércoles. La brecha alcanzó más de 40 metros de ancho y fue provocada por las lluvias extremas y las descargas de agua procedentes de embalses ubicados aguas arriba. Hasta el momento no se habían reportado víctimas.
Asimismo, unas 4 500 personas fueron evacuadas en la ciudad de Luohe ante el peligro de inundaciones fluviales. En esta zona se registraron precipitaciones de hasta 434,2 milímetros entre la tarde del lunes y el miércoles pasado.
La provincia de Hubei también dispuso el traslado preventivo de 25 478 habitantes para protegerlos de los efectos del fenómeno meteorológico.
Dolphin, el decimotercer tifón de la temporada en China, tocó tierra el domingo último en Zhejiang, en el este del país. Sus efectos también alcanzaron Shanghái, donde una estación meteorológica del centro de la ciudad registró 312,9 milímetros de lluvia en 24 horas, la cifra más alta en más de 150 años.
Las autoridades continúan vigilando los niveles de los ríos y embalses, mientras persiste el riesgo de nuevas inundaciones en las regiones afectadas.
