Transportistas suspenden protesta hasta el martes 18 de agosto
La crisis del transporte público en Arequipa podría encontrar una salida temporal con la aplicación de un subsidio a los combustibles, medida planteada por el Gobierno para aliviar el impacto del incremento de los costos operativos de las empresas concesionarias del Sistema Integrado de Transporte (SIT).
La propuesta fue anunciada por la presidenta Keiko Fujimori y contempla un apoyo económico durante tres meses. La medida deberá ser formalizada y, en una primera etapa, estaría dirigida a los servicios de transporte de carga y pasajeros. El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, señaló que la incorporación de otros sectores se realizará progresivamente.
El anuncio ocurre en medio del conflicto que enfrenta a la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) con las empresas operadoras del SIT por el costo de los pasajes. Los transportistas sostienen que el alza de los combustibles ha elevado considerablemente sus gastos y dificulta mantener las tarifas que reclama la comuna.
En marzo, las empresas aceptaron un incremento provisional del pasaje mientras se esperaba la gestión de un subsidio estatal. Sin embargo, al no concretarse el apoyo, las concesionarias rechazaron posteriormente reducir las tarifas y argumentaron que las condiciones económicas del servicio no permitían una rebaja.
La controversia derivó en jornadas de protesta y episodios de violencia en distintos puntos de la ciudad. Durante la paralización también se registraron agresiones contra vehículos, entre ellas el ataque con una piedra a una miniván en Sachaca. La Policía logró identificar al presunto responsable del hecho.
Después de las acciones de protesta, los dirigentes del transporte acordaron suspender temporalmente sus medidas de fuerza y retomar el diálogo con las autoridades el martes. La decisión abre un espacio para buscar una solución al conflicto tarifario.
El eventual subsidio busca reducir la presión sobre los costos de las empresas y facilitar un acuerdo que permita garantizar la continuidad del servicio. Para Arequipa, el desafío será encontrar una fórmula que proteja tanto la economía de los usuarios como la sostenibilidad del sistema de transporte público.
