Obras contra contaminación de ríos Coralaque y Tambo esperan convenio y recuperación podría tomar 10 años

Los ríos contaminados de Coralaque (Moquegua) y Tambo (Arequipa) entrarían a una nueva etapa de intervención luego de años de retrasos en la ejecución de las obras de mitigación. Aunque no hay fecha establecida, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) esperan suscribir un convenio que permita ejecutar cuatro expedientes técnicos pendientes. La intervención inicial demandaría S/50 millones, pero la recuperación integral de la cuenca podría superar los S/200 millones.

Los proyectos incluyen la construcción de pozas, canales de derivación para separar las aguas contaminadas de las limpias y una planta de tratamiento. Al menos dos expedientes están listos desde 2025 y fueron elaborados con apoyo de la empresa privada Southern Peru. El problema, según la gobernadora regional de Moquegua, Gilia Gutierrez Ayala, fue que durante meses no estuvo definida la entidad que asumiría la ejecución. “Lo que queda pendiente es suscribir la próxima semana un convenio entre MINEM y ANIN que va a permitir que ANIN pueda ejecutar los cuatro expedientes que van justamente a la construcción de infraestructura para mitigación”, sostuvo.

El retraso ocurre mientras los efectos de la contaminación trascienden Moquegua. El río Coralaque desemboca en el Tambo, por lo que la contaminación causada por Aruntani la problemática alcanza también a Arequipa. Gutierrez Ayala afirmó que un tamizaje realizado en Moquegua detectó presencia de metales pesados en el 80% de las personas evaluadas. La gobernadora sostuvo que la contaminación no puede atribuirse únicamente a la minería informal, pues, según remarcó, en este caso se trata de una actividad minera formal autorizada por el Gobierno central.

La autoridad estimó que la intervención integral podría superar los S/200 millones y explicó que, después de la mitigación, deberán ejecutarse trabajos de remediación. El financiamiento inicial permitiría comenzar las obras durante los últimos meses de 2026, pero no resolvería el problema ambiental. “Ese monto definitivo va a servir para iniciar estas obras y para arrancarlo y trabajar en lo que queda del año diciembre las obras de mitigación”, señaló Gutierrez Ayala.

El plazo tampoco será corto. Según la gobernadora, especialistas estiman que recuperar completamente el río y la cuenca podría tomar alrededor de 10 años. Gutierrez Ayala cuestionó además que el MINEM considere cerrada la unidad minera Aruntani, pues afirmó que en visitas realizadas a la zona encontraron que la operación continúa y que el plan de cierre aún no se ha ejecutado. “El sector se esfuerza en decir que la mina está cerrada. Nosotros eso siempre lo hemos cuestionado, porque hemos realizado varias visitas a la zona y la minera sigue operando”, declaró.

La recuperación, por tanto, dependerá no solo de las obras que puedan comenzar este año, sino de que el Ejecutivo mantenga recursos y acciones de remediación durante los próximos años.

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