Contraloría evidencia que puente Arequipa-La Joya fue puesto en funcionamiento estando inconcluso

El puente Virgen de Chapi, primer componente de la vía Arequipa-La Joya, fue abierto al tránsito pese a que la supervisión había advertido que aún no estaba listo para operar.  Aunque el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) otorgó conformidad técnica y solicitó la recepción de la obra, casi un mes después de la habilitación la Contraloría encontró trabajos pendientes, situación que pone en riesgo la seguridad de los usuarios. 

INVERSIÓN FUE DE S/144,5 MILLONES

La advertencia fue emitida el 13 de julio mediante la Carta N.° 380-2026-SUP-CIA-GRA. El Consorcio Ingenieros y Asociados, a cargo de la supervisión, señaló que la apertura debía esperar la culminación de la prueba de carga estática, la emisión y evaluación de sus resultados, la revisión técnica del estudio especializado de evaluación estructural y el pronunciamiento técnico correspondiente. Verificaciones relevantes porque el Manual de Puentes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones establece que, al concluir la construcción, debe ejecutarse una prueba de carga para comprobar el comportamiento de la estructura frente a las condiciones de diseño.

Sin embargo, el puente entró en funcionamiento ese mismo 13 de julio. La Comisión de Control verificó su operación el 16 de julio y dejó constancia de que la propia supervisión manifestó no haber autorizado la puesta en servicio. Durante esa inspección también encontró que las juntas de dilatación del estribo N.° 02 presentaban perforaciones sin pernos de anclaje y otros puntos sin tuercas. Para la Contraloría, la apertura de la infraestructura sin completar las verificaciones técnicas ni contar con el pronunciamiento de la supervisión podría generar riesgos para los usuarios y afectar la funcionalidad y durabilidad del puente.

La situación adquiere mayor relevancia por lo ocurrido después. El 16 de julio, el residente de obra comunicó mediante el Cuaderno de Obra Digital que los trabajos habían concluido y solicitó la recepción. La supervisión indicó el 19 de julio que realizaría la verificación técnica y, dos días después, mediante Carta N.° 387-2026-SUP-CIA-GRA, comunicó al GRA que las obras habían sido ejecutadas conforme al expediente técnico y solicitó su recepción. El 3 de agosto, la entidad designó al comité encargado de recibir la obra.

No obstante, durante una inspección física del 10 de agosto, la Comisión de Control encontró tres partidas pendientes. En el acceso posterior al estribo N.° 02, entre las progresivas 19+760 y 19+830, se verificó que 19 de los 33 postes de guardavías instalados no contaban con el dado o capa de concreto previsto en los planos. En las juntas de dilatación del mismo estribo persistían perforaciones sin pernos de anclaje y puntos sin tuercas. Además, entre las progresivas 18+920 y 19+140 encontró excavaciones expuestas, material acumulado sobre las cunetas y ausencia de señalización o delimitación de estas zonas.

La Contraloría advierte que la conformidad técnica y la solicitud de recepción se produjeron pese a que el reglamento de la Ley General de Contrataciones Públicas establece que el supervisor debe corroborar el estricto cumplimiento del expediente técnico antes de emitir dicha conformidad. En este caso, la situación podría generar riesgos para la seguridad vial y la conservación de la infraestructura, además de una eventual aplicación de penalidades. El contrato del saldo de obra contempla sanciones por retraso injustificado del contratista, mientras que el contrato de supervisión establece como infracción recomendar la recepción de obras que no se encuentren finalizadas.

El informe también advierte que los problemas no son nuevos. De los 21 hitos de control emitidos desde 2020, subsisten situaciones adversas vinculadas con ampliaciones de plazo sin adecuado sustento técnico, valorizaciones de trabajos no culminados, deficiencias en la supervisión, falta de protección anticorrosiva y demoras en la atención de consultas técnicas. Incluso en el último hito anterior, de julio de 2026, Contraloría había advertido demoras y deficiencias técnicas en consultas sobre el desnivel del acceso al puente, las barreras New Jersey y los planos de protección, además de la falta de implementación de medidas para gestionar el riesgo estructural, como la verificación sísmica y el reforzamiento de pilares. 

RESALTAR

La obra tiene un presupuesto modificado de S/144.5 millones, 34.39% por encima de los S/107.5 millones previstos inicialmente. Tras la remisión del informe, la entidad deberá determinar las acciones correctivas y las eventuales responsabilidades y penalidades derivadas de las observaciones formuladas por la Contraloría.

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