HUANCANÉ: 483 AÑOS DE VIDA COLONIAL

Por Fernando Chuquipiunta Machaca


Huagani y, finalmente, Huancani. Los orígenes coloniales de Huancané se remontan al 20 de noviembre de 1542, fecha de instauración del Virreinato del Perú. Por tanto, hasta la actualidad, han transcurrido 483 años desde su incorporación al sistema colonial hispano.

Según la Revista Complutense de Historia de América, Miguel Luque Talaván, investigador de la Universidad Complutense de Madrid, en su estudio titulado “La Intendencia de Puno: de circunscripción colonial a departamento de la República del Perú (1784-1824)”, señala que el partido o subdelegación de Paucarcolla o Huancané formó parte del Virreinato del Perú desde su establecimiento por Real Cédula del 20 de noviembre de 1542. Esta condición se mantuvo hasta 1776, año en que el territorio fue incorporado al recién creado Virreinato del Río de la Plata.

Durante el periodo colonial, el Virreinato del Perú fue organizado territorialmente en Reales Audiencias, instituciones encargadas no solo de administrar justicia, sino también de ejercer funciones gubernativas, económicas y fiscales en nombre de la Corona. Esta estructura permitía un control más eficaz de los extensos territorios coloniales. En el año 1559, como parte de esta reorganización administrativa, Huancané, junto con las subdelegaciones de Chucuito, Azángaro, Lampa y Carabaya, fue incorporada a la Real Audiencia de Charcas, con sede en la actual Sucre (Bolivia). Esta audiencia abarcaba gran parte del Alto Perú y ejercía una considerable influencia sobre los asuntos políticos y administrativos de la región. Huancané permaneció bajo su jurisdicción por más de dos siglos, hasta enero de 1796, cuando se produjo su reincorporación al ámbito del Virreinato del Perú, en un contexto de reformas borbónicas y reestructuración del aparato colonial.

En 1784, se estableció la Intendencia de Puno, la cual integró las cinco subdelegaciones mencionadas, manteniéndose bajo la jurisdicción de la Audiencia de Charcas y del Virreinato del Río de la Plata hasta que, el 1 de febrero de 1796, regresaron oficialmente al Virreinato del Perú.

Por otro lado, el Diccionario Geográfico-Histórico de las Indias Occidentales o América (Tomo IV, 1788), del coronel Antonio de Alcedo, afirma que Paucarcolla fue una provincia o corregimiento del Perú, cuya capital originalmente fue el pueblo de Paucarcolla. Sin embargo, debido a su despoblamiento, Huancané fue designada como nueva capital de la provincia.

La provincia, según lo descrito por Alcedo, estaba conformada por una diversa red de pueblos y comunidades andinas, que reflejaban la compleja organización territorial del virreinato en el altiplano. Entre ellos se encontraban: Concepción de Puno, San Pedro de Icho, Paucarcolla, Tiquillaca, Conima, Coata, Capachica, Iscallani, Huancané, Toquepani, Hinchupalla, Ticani, San Pedro de Vilque, Cojata y Moxa. Esta agrupación evidencia una distribución estratégica a lo largo de zonas lacustres, agrícolas y mineras, articuladas por caminos coloniales que conectaban con centros económicos como Potosí y Cusco.

Ambas fuentes coinciden en señalar que los orígenes coloniales de Huancané se remontan al 20 de noviembre de 1542, fecha de instauración del Virreinato del Perú. Por tanto, hasta la actualidad, han transcurrido 483 años desde su incorporación al sistema colonial hispano.

Administrativamente, Huancané perteneció a la Real Audiencia de Lima por Real Cédula del 1 de mayo de 1543, otorgada por el primer virrey del Perú, Blasco Núñez Vela. Posteriormente, el Real Provisorio del 29 de agosto de 1563 redefinió los límites de la Audiencia de Charcas, extendiéndola hasta el Cusco, lo que incluyó el territorio de Huancané.

El Real Provisorio del 26 de mayo de 1573 dividió el distrito del Cusco en dos jurisdicciones: Los Reyes y Charcas. Esta última, abarcando desde Orqo Suyo hasta la ciudad de La Plata, incluyó el territorio huancaneño.

Hasta 1669, Huancané era un amplio corregimiento que comprendía Ayaviri, Azángaro, Lampa y Puno, teniendo como capital a esta última. Ese año, el virrey Conde de Lemos modificó su denominación a corregimiento de Paucarcolla.

En 1692, Huancané fue incorporado al Virreinato del Río de la Plata, con Puno como capital regional. En términos eclesiásticos, dependía del obispado de La Paz. No obstante, por Cédula Real del 1 de febrero de 1776, el rey Carlos III reincorporó a Huancané al Virreinato del Perú y lo asignó religiosamente al obispado del Cusco.

En el año 1775, Ávalos de Oyolo fue nombrado juez de medidas y distribuidor de tierras. En cumplimiento de sus funciones, adjudicó terrenos por servicios prestados en las minas de Potosí: a Francisco Tipula las tierras de T’aura Uta, y a Sancho Larico, las de Jorata y Tumanta.

El 26 de abril de 1822, mediante reglamento provisional emitido por el marqués de Torre Tagle, se creó el departamento de Puno, integrando al entonces corregimiento del Perú. En 1825, se consolidó la organización política del departamento de Puno, reconociéndose a Huancané como una de sus provincias constituyentes.

El 19 de septiembre de 1827, se señaló oficialmente que el pueblo de Huancané sea la capital de la provincia del mismo nombre. En virtud de esta disposición, se estableció que allí residan -como se hacía anteriormente- el intendente y el juez de primera instancia, y que se realicen todas las demás funciones que correspondan a las capitales de provincia.

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