ESTAFAS SE CONVIERTEN EN PARTE DE LA VIDA COTIDIANA

Fraude digital crece en Arequipa,

denuncias aumentan 47 por ciento

Sospeche siempre de las ofertas por internet; pueden ser el gancho para robarle las claves de sus cuentas bancarias.
El avance de la tecnología y el crecimiento de las compras por internet requieren ciudadanos más cuidadosos.
No comparta sus claves ni de acceso a sus redes sociales.

El fraude digital dejó de ser un problema asociado únicamente a grandes ciudades o a usuarios poco familiarizados con la tecnología. En Arequipa, las denuncias por delitos informáticos registran un importante incremento y evidencian que las estafas a través de internet, celulares y plataformas digitales se han convertido en una amenaza cada vez más frecuente para ciudadanos, empresas e instituciones.




Entre enero y julio de este año, la región Arequipa acumuló 2 mil 235 denuncias por delitos informáticos, de acuerdo con información del Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana del Ministerio del Interior. La cifra representa un incremento de 47% frente al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 1 mil 515 casos. Solo en julio se registraron 273 denuncias.

El aumento ocurre en un contexto nacional en el que los delitos cometidos mediante medios digitales también muestran una tendencia ascendente. Entre enero y julio de 2026, el Ministerio Público recibió 29 mil 118 denuncias por delitos informáticos en el país. De este total, 19 mil 602 correspondieron a fraude informático, mientras que la suplantación de identidad también figura entre las modalidades más reportadas.

La realidad de Arequipa muestra así un cambio en la manera en que se cometen determinados delitos. El delincuente ya no necesita necesariamente acercarse físicamente a su víctima. Puede utilizar un mensaje de texto, una llamada telefónica, una página web falsa, una cuenta de redes sociales o un enlace aparentemente legítimo para obtener información personal y financiera.

PÉRDIDA ECONÓMICA CON UN SOLO CLICK

El panorama nacional ayuda a dimensionar el riesgo. Un estudio de Experian citado por RPP señala que 73,5% de los peruanos recibió al menos un intento de fraude durante los últimos 12 meses. De quienes estuvieron expuestos, 49% terminó siendo víctima de una estafa.

Las modalidades más utilizadas están vinculadas precisamente con actividades que forman parte de la rutina diaria. Los mensajes que contienen enlaces aparentemente legítimos representan 22% de las estrategias identificadas; las páginas o aplicaciones falsas que imitan a las verdaderas, 19%; y las llamadas de personas que se hacen pasar por representantes de instituciones conocidas, 18%.

El problema no termina cuando la víctima descubre que fue engañada. El mismo estudio señala que ocho de cada diez afectados reportaron pérdidas económicas. El grupo más numeroso perdió entre 50 y 200 dólares, mientras que otro porcentaje sufrió pérdidas inferiores a ese monto.

En Arequipa, los registros policiales también muestran que el fenómeno está adquiriendo mayor presencia. Entre enero y abril de 2026 se contabilizaron 536 delitos informáticos contra el patrimonio, frente a aproximadamente 391 durante el mismo periodo del año anterior. Entre las modalidades identificadas figuran el phishing, falsos pagos mediante billeteras digitales, clonación de tarjetas y transferencias electrónicas no autorizadas.

EMPRESAS Y CIUDADANOS BAJO LA MIRA

Las víctimas no son solamente personas que realizan compras por internet. También pueden ser empresas que mantienen páginas web, perfiles en redes sociales o canales de atención digital.

En julio, en Arequipa se conoció una alerta preventiva emitida por la Primera Fiscalía Provincial de Prevención del Delito luego de detectarse la presunta clonación de plataformas digitales de una empresa dedicada al transporte de carga pesada.

Los responsables habrían utilizado una página web, perfiles de Facebook, correo electrónico y números telefónicos que aparentaban pertenecer a la empresa para ofrecer vehículos y solicitar adelantos de dinero a potenciales compradores. El caso pasó a investigación de la Fiscalía Especializada en Ciberdelincuencia.

Este tipo de casos revela una de las principales dificultades para los usuarios: distinguir entre una comunicación legítima y una plataforma creada específicamente para engañar.

Una página puede tener logotipos, fotografías, teléfonos y hasta nombres de trabajadores reales. Sin embargo, detrás de ella puede existir una organización dedicada a obtener depósitos o información personal.

Por ello, las autoridades recomiendan no confiar únicamente en la apariencia de una página o perfil. Antes de realizar una transferencia, una compra o entregar información personal, el usuario debe verificar que se encuentra en los canales oficiales de la empresa o institución.

PHISHING

Una de las modalidades más conocidas es el phishing, mediante el cual los delincuentes simulan comunicaciones de bancos, empresas, instituciones públicas u otros servicios para conseguir información confidencial.

El mensaje puede advertir sobre una supuesta operación sospechosa, el bloqueo de una cuenta, una deuda pendiente o la necesidad de actualizar datos. A continuación, se proporciona un enlace que conduce a una página falsa.

La Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) advierte que estos mecanismos buscan obtener información financiera para acceder a las cuentas de las víctimas, robar claves o utilizar tarjetas. Entre sus recomendaciones figura no ingresar a enlaces que soliciten datos o contraseñas y no compartir información personal o financiera mediante llamadas o mensajes.

También recomienda activar las alertas de las entidades financieras para recibir notificaciones cada vez que se realiza una operación.

En Arequipa, donde cada vez más usuarios utilizan aplicaciones bancarias y billeteras digitales para realizar pagos, transferencias y compras, la prevención adquiere especial importancia.

El avance de los servicios digitales ha permitido reducir tiempos y facilitar operaciones. Caja Arequipa, por ejemplo, reportó que en mayo de este año los desembolsos realizados exclusivamente por canales digitales superaron los S/179 millones, equivalentes a 38,7% de sus desembolsos totales.

Este crecimiento demuestra el mayor uso de herramientas digitales, pero también amplía el espacio que los delincuentes pueden intentar aprovechar.

FALSA INVERSIÓN GANA TERRENO

Otra modalidad que ha generado preocupación es la oferta de inversiones aparentemente rentables a través de internet y redes sociales.

Los estafadores pueden ofrecer ganancias rápidas, intereses elevados o supuestos negocios sin riesgo. Para convencer a sus víctimas utilizan testimonios falsos, publicidad digital, grupos de mensajería y plataformas que muestran ganancias ficticias.

La SBS ha advertido sobre personas y entidades que ofrecen altos intereses a cambio de depósitos, pero que posteriormente no cumplen con las condiciones ofrecidas o simplemente no devuelven el dinero entregado. La recomendación es verificar siempre si la empresa está autorizada antes de realizar cualquier depósito.

En Arequipa, incluso se ha desarrollado investigación académica sobre las estafas vinculadas con inversiones en criptomonedas. Un estudio publicado este año por la Universidad José Carlos Mariátegui analizó las modalidades de estafa relacionadas con bitcoin en la provincia de Arequipa y alertó sobre el uso de falsas promesas de alta rentabilidad para captar víctimas.

La recomendación es sencilla: ninguna inversión legítima puede garantizar ganancias extraordinarias sin riesgo. Una propuesta que promete multiplicar rápidamente el dinero debe generar sospecha y ser verificada antes de cualquier transferencia.

IMPACTO EMOCIONAL

El perjuicio provocado por una estafa digital no se limita al dinero. El estudio de Experian revela que 66% de las víctimas experimentó estrés o ansiedad como consecuencia del fraude.

El impacto emocional es incluso mayor entre determinados grupos de edad. Entre las personas de 55 a 64 años, alcanza 70%, mientras que entre quienes tienen de 25 a 34 años llega a 59%.

Esto demuestra que el fraude digital puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad o nivel de experiencia con la tecnología.

Además, el estudio evidencia que la exposición no se concentra exclusivamente entre jóvenes. El grupo de 35 a 44 años registra una exposición de 76%, seguido por las personas de 18 a 24 y de 25 a 34 años, ambos con 75%.

En Arequipa, esta realidad alcanza tanto a jóvenes acostumbrados al uso de aplicaciones como a adultos que han incorporado recientemente la banca digital, las compras por internet y las billeteras electrónicas a sus actividades cotidianas.

Uno de los principales obstáculos aparece después de ocurrido el fraude. Muchas víctimas no saben dónde acudir ni qué procedimiento seguir.

A nivel nacional, 51% de los encuestados por Experian manifestó que no sabe cómo reportar un fraude y solo 34% señaló haber denunciado el hecho.

Entre quienes realizaron una denuncia, 42% consiguió resolver el problema y recuperar su dinero, mientras que 23% obtuvo una devolución parcial. Sin embargo, 64% calificó el proceso de denuncia como difícil o muy difícil.

La falta de denuncia también puede favorecer que los delincuentes continúen utilizando las mismas modalidades y plataformas para captar nuevas víctimas.

En Arequipa existe una Fiscalía Provincial Transitoria Especializada en Delitos de Ciberdelincuencia, creada para atender investigaciones vinculadas con este tipo de hechos. Su existencia responde precisamente al crecimiento y complejidad de los delitos cometidos mediante tecnologías digitales.

El delito digital también puede utilizarse para suplantar identidades, acosar o difundir contenido falso.

Un caso ocurrido en Arequipa este año terminó con una condena de seis años y siete meses de prisión contra un hombre que utilizó inteligencia artificial para crear imágenes íntimas falsas de varias mujeres y difundirlas mediante redes sociales. La investigación estuvo a cargo de la Fiscalía Especializada en Ciberdelincuencia de Arequipa.

Este caso evidencia que las nuevas tecnologías no solamente facilitan fraudes económicos. También pueden ser utilizadas para vulnerar la privacidad, afectar la reputación y causar daños psicológicos.

TRAMADO Y EN RECUADRO

¿Cómo evitar caer

en una estafa?

Las autoridades y entidades financieras coinciden en varias recomendaciones básicas. La primera es no entregar claves, contraseñas, códigos de verificación ni información bancaria mediante llamadas, mensajes o redes sociales.

También se debe evitar ingresar a enlaces recibidos de números desconocidos, incluso cuando el mensaje parezca proceder de un banco, una empresa o una institución pública.

Antes de efectuar una transferencia por una compra realizada en redes sociales, es recomendable verificar la identidad del vendedor, buscar referencias independientes y comprobar que la cuenta o plataforma utilizada corresponda realmente al negocio anunciado.

En caso de recibir una llamada que genere presión o urgencia, lo mejor es cortar la comunicación y contactar directamente con la institución mediante sus canales oficiales.

Asimismo, las contraseñas deben ser diferentes para cada servicio y contar con mecanismos adicionales de seguridad cuando estén disponibles.

El incremento de las denuncias en Arequipa demuestra que la prevención ya no puede considerarse una responsabilidad exclusiva de especialistas en informática. El ciudadano común también debe incorporar hábitos de seguridad digital a sus actividades diarias.

La delincuencia está aprovechando el crecimiento de las operaciones por internet para perfeccionar sus métodos. Frente a ello, verificar antes de hacer clic, desconfiar de ofertas demasiado atractivas y evitar entregar información confidencial pueden marcar la diferencia entre una operación segura y una pérdida económica.

En una ciudad como Arequipa, donde el uso de servicios financieros y comerciales digitales continúa expandiéndose, el desafío consiste ahora en que ese avance tecnológico vaya acompañado de mayor educación y prevención frente al fraude.

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