Incendio arrasó con 800 hectáreas en distrito de Toro
Un incendio forestal arrasó más de 800 hectáreas de pastizales y cobertura natural en el distrito de Toro, provincia de La Unión. El fuego se extendió durante más de 72 horas, alcanzó sectores cercanos a Quechualla y golpeó directamente la principal actividad económica de las familias ganaderas.
El alcalde distrital, Jonathan Alvaro Heredia, informó que la evaluación inicial también identificó 12 chozas destruidas y cuatro crías de ganado vacuno muertas. La municipalidad continuaba inspeccionando el área, por lo que el balance podría incrementarse en los próximos días.
Las llamas comenzaron el martes 1 de septiembre, alrededor de las 9:40 horas, en el cerro Lojojoy. Los fuertes vientos y la acumulación de pastos secos aceleraron su propagación hacia la comunidad campesina de Caspi y zonas próximas al distrito de Quechualla.
Además de las pérdidas materiales, aproximadamente 500 cabezas de ganado quedaron sin forraje. La Municipalidad Distrital de Toro preparó solicitudes para gestionar pacas de alimento y agua, debido a que los animales tendrían que recorrer largas distancias para encontrar nuevas zonas de pastoreo.
La liquidación del incendio demandó cuatro jornadas de trabajo. Participaron pobladores, trabajadores municipales, serenazgo de la Municipalidad Provincial de La Unión, personal del COER y especialistas del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP).
Durante los últimos días de intervención, más de 36 personas trabajaron diariamente para contener los focos. Uno de los profesionales del COER tuvo que ser evacuado en una ambulancia tras resultar afectado por el humo y el intenso calor registrado en la zona.
El alcalde atribuyó preliminarmente el origen del incendio a la quema de basura y residuos durante faenas comunales. La versión deberá ser corroborada por las autoridades competentes, encargadas de determinar las causas y establecer eventuales responsabilidades.
La emergencia también dejó en evidencia la falta de implementos en el almacén adelantado de La Unión. Según Alvaro Heredia, algunos pobladores combatieron inicialmente las llamas con pantalones, chompas y casacas mojadas, hasta la llegada de herramientas y personal especializado.
Aunque el fuego fue liquidado, la emergencia continuó para las familias que perdieron pastizales, ganado y refugios. La atención inmediata de los 500 animales sin alimento y la evaluación definitiva de las 800 hectáreas quemadas marcarán ahora la dimensión económica y ambiental del desastre en Toro.
