Ejecutoras abandonan obras en Caylloma y dejan culminación en incertidumbre
A casi tres meses del cierre de la gestión regional, dos obras ejecutadas por el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) en la provincia de Caylloma quedaron paralizadas tras el retiro de sus empresas ejecutoras, lo que pone en incertidumbre su culminación. Se trata del Centro de Salud de Cabanaconde, que registra 83% de avance físico, y de la V Etapa, Tramo II de la carretera Viscachani–Callalli–Sibayo–Caylloma, que alcanzó aproximadamente 45% de ejecución. Ambos proyectos se encuentran actualmente detenidos.
En el caso del Centro de Salud de Cabanaconde, valorizado en más de S/36 millones, el consorcio INGEMMIN desistió de continuar con los trabajos y abandonó la obra en agosto. Aunque el GRA notificó la resolución del contrato, ahora busca una conciliación con la empresa ejecutora para evitar que el proyecto ingrese a arbitraje y quede paralizado de forma definitiva. La obra debía culminar en febrero de este año y, tras múltiples ampliaciones de plazo, todavía tiene pendientes el equipamiento, mobiliario y acabados de infraestructura.
El proyecto, ejecutado bajo la modalidad de contrata, acumula retrasos, ampliaciones y más de nueve modificaciones al expediente técnico. La consejera regional por Caylloma, Yesenia Choquehuanca Cruz, recordó que durante la ejecución se identificaron deficiencias en paredes y tarrajeo, además de fisuras estructurales. Esta situación será materia de un informe de fiscalización para establecer responsabilidades tanto en la empresa como en el Ejecutivo regional. “Ya se han identificado ciertas responsabilidades por ambas partes. Ahora determinaremos el porqué de la nueva paralización y lo enviaremos a la Fiscalía”, sostuvo.
El segundo proyecto corresponde a la intervención de 7.76 kilómetros de la V Etapa, Tramo II de la carretera Viscachani–Callalli–Sibayo–Caylloma, adjudicada por S/20.7 millones al Consorcio San Antonio. Durante una visita realizada en agosto, Choquehuanca Cruz encontró la obra sin personal ni vigilantes. La empresa, según informó posteriormente, habría dejado de trabajar por problemas de liquidez y cuestionamientos al expediente técnico elaborado por el GRA. La consejera también observó demoras del Ejecutivo regional en la aprobación de ampliaciones de plazo. La entidad prepara el saldo de obra para retomar los trabajos bajo la modalidad de administración directa.
Choquehuanca Cruz informó además que el Consorcio San Antonio habría dejado obligaciones pendientes con trabajadores y personas que prestaron servicios de maquinaria y otras actividades como parte de la intervención vial. Según la información recibida por su despacho, las deudas superarían S/1 millón. “Además de las deudas, la empresa ha sido totalmente irresponsable porque, en principio, han vulnerado los derechos laborales de los trabajadores: no les han pagado al día, no tenían seguros, entre otras irresponsabilidades”, afirmó.
La consejera advirtió que los procedimientos pendientes podrían impedir que ambos proyectos sean culminados durante la actual administración regional. Mientras el GRA intenta conciliar con INGEMMIN para definir el futuro del centro de salud de Cabanaconde, en la carretera de Viscachani debe elaborarse el saldo de obra antes de retomar la ejecución. El escenario deja un margen muy estrecho para que ambos proyectos sean culminados antes del cierre de la gestión.
