Azúcar subió hasta 47 % en Arequipa
GOLPE A LA CANASTA FAMILIAR
El saco de 50 kilos alcanzó los S/173 en Arequipa y el producto de Chucarapi llegó a S/195. El encarecimiento redujo las ventas y comenzó a presionar el presupuesto de hogares y pequeños negocios.
El precio mayorista del azúcar subió hasta 47 % en Arequipa durante los últimos dos meses. El saco de 50 kilos pasó de S/118 a S/173, un incremento de S/55 que comenzó a trasladarse al comercio minorista y a la economía familiar.
El mayor aumento se registró en las variedades procedentes de las azucareras Pomalca, Cartavio y Casa Grande. En algunos establecimientos, el mismo producto que anteriormente costaba hasta S/120 ahora se comercializa por encima de los S/170.
Comerciantes señalaron que los proveedores modificaron sus tarifas cada tres o cuatro días. La sucesión de reajustes impidió mantener precios estables y obligó a los vendedores a reponer la mercadería con mayores costos.
El encarecimiento también alcanzó la venta por kilogramo, aunque el valor final varió según el mercado, la bodega y la presentación. Los comerciantes advirtieron que el impacto sería mayor en los hogares que realizan compras pequeñas y carecen de acceso a precios mayoristas.
La escalada redujo el volumen de ventas. Bodegueros, panaderos, restaurantes y pequeños negocios disminuyeron sus pedidos ante la dificultad de invertir más dinero para adquirir la misma cantidad de azúcar.
El aumento podría reflejarse progresivamente en panes, bebidas, postres y otros alimentos que utilizan azúcar como insumo. Los negocios tendrían que absorber el sobrecosto o trasladar una parte al consumidor si la tendencia continuaba.
El producto elaborado por Chucarapi, en la provincia de Islay, alcanzó el precio más alto. El saco se vendió hasta en S/195, después de costar aproximadamente S/160, lo que representó un incremento cercano al 22 %.
Distribuidores atribuyeron el alza a una menor producción de caña de azúcar en el norte del país, asociada a restricciones de agua para riego. También mencionaron una mayor demanda externa, aunque no precisaron su incidencia directa en el abastecimiento de Arequipa.
Mientras el abastecimiento no se regularice, comerciantes y consumidores permanecerán expuestos a nuevas variaciones. La continuidad del alza elevaría los costos de numerosos alimentos y profundizaría la presión sobre los ingresos de las familias arequipeñas.
