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![Audio]Productores de los valles de Piura sufren pérdidas de sus cultivos por crecientes e inundaciones – COPROFAM](https://coprofam.org/wp-content/uploads/2021/03/Inundaciones-destacada-1.jpg)
- EL SUR FRENTE AL FENÓMENO CLIMÁTICO
- Escasez y alza de precios del
- arroz generará El Niño
- Las lluvias intensas y el desborde de los ríos ponen en riesgo miles de hectáreas de cultivo en los principales valles arroceros de Arequipa. Los agricultores advierten que el rendimiento por hectárea podría caer significativamente si no se aceleran las obras de prevención.
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Por Jorge Turpo R.
La amenaza climática comienza a trasladarse del campo al bolsillo. La producción de arroz en los principales valles costeros de Arequipa se verá seriamente afectada por las condiciones asociadas al Fenómeno El Niño Costero, que este año mantiene en alerta a las autoridades meteorológicas.
El escenario preocupa especialmente a los productores porque una reducción del rendimiento significaría menor oferta de arroz y, en consecuencia, presión sobre los precios.
El dirigente de los productores arroceros de Camaná, Walter Farfán, sostiene que el panorama es sombrío.
Explica que los cambios de temperatura ya comienzan a generar efectos sobre los cultivos y que la situación podría agravarse conforme avance el periodo de lluvias. El principal problema, advierte, es que las labores de prevención, particularmente la construcción y reforzamiento de defensas ribereñas, no avanzan al ritmo esperado.
El riesgo no es menor. Las lluvias intensas asociadas a El Niño pueden provocar el incremento de los caudales de los ríos, desbordes e inundaciones en las zonas agrícolas. En los cultivos de arroz, el exceso de agua puede afectar las plantas, deteriorar los terrenos agrícolas y generar problemas durante las distintas etapas de desarrollo del cultivo.
También puede favorecer la aparición de plagas y enfermedades.
El propio SENAMHI ha advertido que los escenarios asociados a El Niño pueden generar peligros para la agricultura, entre ellos desbordes de ríos e inundaciones que afectan las áreas arroceras. En sus reportes agrometeorológicos, el organismo mantiene un seguimiento permanente del cultivo de arroz en Camaná.
Para los productores arequipeños, el problema podría traducirse directamente en menores cosechas. Farfán señala que actualmente el rendimiento promedio que manejan los agricultores se encuentra alrededor de los 4 800 kilos por hectárea, pero que, bajo un escenario de afectación severa, podría caer hasta los 3 000 kilos.
La diferencia es enorme. Una reducción de ese tamaño significaría que una misma superficie cultivada entregaría mucho menos arroz al mercado.
Cuando la oferta disminuye mientras la demanda permanece prácticamente estable, el precio tiende a subir.
Arequipa concentra más de 20 mil hectáreas dedicadas al cultivo de arroz en los valles de Majes, Castilla; Tambo, Islay, Ocoña y Camaná. Se trata de una actividad fundamental para miles de agricultores y para el abastecimiento alimentario del país. En el Valle de Camaná existen aproximadamente 4 320 hectáreas cultivables y, en toda la provincia, la superficie agrícola supera las 8 600 hectáreas durante las principales campañas, con predominio del arroz.
El impacto climático, por tanto, no quedaría restringido a las chacras. La menor producción puede trasladarse a los molinos, los mercados mayoristas y finalmente a los consumidores. Actualmente, según Farfán, el saco de arroz en molino se comercializa en alrededor de S/146 y el dirigente considera que este valor se incrementará durante los próximos meses conforme se hagan sentir las consecuencias del fenómeno.
La preocupación se amplía porque el arroz es un producto de consumo masivo y la posibilidad de compensar una menor producción nacional mediante mayores importaciones tampoco sería sencilla. Farfán sostiene que, al tratarse de un commodity, el comportamiento de los precios internacionales también condiciona el mercado peruano y no necesariamente permitiría encontrar un sustituto barato frente a una caída de la producción local.
El escenario climático ya es seguido por el ENFEN. En sus pronósticos para 2026-2027 se advierte la continuidad de las condiciones de El Niño Costero y la posibilidad de que el evento alcance una magnitud fuerte durante determinados periodos. El organismo también recomienda adoptar medidas de prevención y preparación frente a los peligros asociados a la temporada de lluvias.
La agricultura arequipeña ya conoce las consecuencias que puede tener una crecida extraordinaria de los ríos. Por eso, la protección de las riberas y la limpieza de cauces no son trabajos secundarios. El año pasado, por ejemplo, el Programa Subsectorial de Irrigaciones ejecutó en Ocoña obras de emergencia para proteger más de 2 200 hectáreas de cultivos y beneficiar a 1 216 familias agricultoras, precisamente mediante trabajos de descolmatación, diques y protección de riberas.
Farfán señala que los productores continúan reuniéndose con las agencias agrarias, la Gerencia Regional de Agricultura y otras autoridades para coordinar acciones de prevención y buscar todo el apoyo posible.
La preocupación de los arroceros es concreta: si el agua termina ingresando a los campos sin que las defensas estén preparadas, el golpe será doble. Primero lo recibirán los agricultores con menores cosechas. Después, los consumidores, con menos arroz disponible y un precio probablemente más alto. El fenómeno climático, esta vez, podría terminar llegando directamente a la mesa de los arequipeños.
