El sur empieza a definir su nuevo mapa político
Las primeras tendencias de las elecciones regionales muestran escenarios distintos en Arequipa, Cusco, Puno, Tacna, Moquegua, Apurímac, Ayacucho y Madre de Dios. En varias regiones la elección podría resolverse en segunda vuelta, mientras el conteo oficial de la ONPE determinará la composición definitiva del poder regional.
EN CUSCO NO HABRÁ SEGUNDA VUELTA
Las elecciones regionales y municipales del domingo empiezan a dibujar un nuevo mapa político en el sur del país. Las primeras cifras difundidas después del cierre de las mesas muestran diferencias importantes entre las ocho regiones, aunque todavía no permiten hablar de resultados definitivos. El conteo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) será determinante para confirmar las posiciones y establecer qué candidaturas pasarán a una eventual segunda vuelta.
En Arequipa, Alfredo Zegarra, de Fuerza Arequipeña, aparece en el primer lugar de las primeras mediciones. DATUM le asigna 27 % de los votos, mientras Jenry Huisa alcanza 15,3 % y Elmer Cáceres Llica 12,8 %. Otra medición, también coloca a Zegarra adelante, aunque modifica el orden de los candidatos que disputan el segundo puesto.
Precisamente, la pelea por el segundo lugar constituye uno de los principales focos de atención en Arequipa. La diferencia entre varios candidatos es estrecha y deberá ser despejada por las actas procesadas por la ONPE. Si ningún candidato supera el porcentaje establecido por la legislación electoral, los dos primeros pasarán a una segunda vuelta.
En Cusco, el escenario inicial muestra una diferencia mayor. Verónika Mendoza aparece primera con 33,7 %, seguida por Iván Aparicio con 19,1 % y Héctor Acurio con 17,5 %, según DATUM. De confirmarse esta tendencia en el conteo oficial, Cusco podría quedar definido en primera vuelta, debido a que la candidatura que encabeza la votación supera el umbral requerido.
Apurímac y Ayacucho, en cambio, presentan competencias más estrechas. En Apurímac, Guido Chaguaylla obtiene 40,2 %, seguido por Elvyn Díaz con 38,4 %. La diferencia es reducida, por lo que el conteo oficial adquiere especial importancia. En Ayacucho, Renol Pichardo aparece con 36,3 %, mientras Pabel Bellido registra 34,3 %. Ambos escenarios muestran que todavía existe margen para modificaciones cuando avance el procesamiento de actas.
En Madre de Dios, Simón Horna aparece con 47 % en la medición de boca de urna difundida por DATUM. La diferencia respecto de sus competidores es considerable, aunque también en este caso corresponde esperar la confirmación de los resultados oficiales.
Moquegua presenta otro escenario. Jaime Rodríguez aparece primero con 23,6 % en la medición de DATUM, porcentaje que no alcanza el umbral para evitar una segunda vuelta. De mantenerse esa tendencia en el escrutinio oficial, la elección regional tendría que resolverse posteriormente entre las dos candidaturas más votadas.
En Tacna, Mario Ruiz encabeza las primeras mediciones con aproximadamente 33,8 %. Si esta posición se mantiene en el conteo oficial y supera el porcentaje requerido, la elección podría resolverse en primera vuelta.
Puno permanece como una de las regiones donde todavía resulta necesario esperar el avance de las actas para establecer con claridad el orden de los candidatos. Por ello, cualquier lectura sobre un eventual ganador debe manejarse con cautela.
Más allá de los nombres, los resultados iniciales permiten observar un elemento común: el sur no presenta un comportamiento electoral uniforme. Mientras algunas regiones muestran diferencias amplias entre los primeros candidatos, otras registran disputas estrechas que podrían prolongar la definición hasta una segunda vuelta.
El nuevo escenario también deberá analizarse desde la presencia territorial de las organizaciones políticas. Las elecciones no solo determinan quién ocupará las gobernaciones, sino también quiénes conducirán las municipalidades provinciales y distritales durante el periodo 2027-2030.
Para las nuevas autoridades, el escenario estará marcado por problemas que atraviesan buena parte del sur: ejecución de inversiones, infraestructura vial, seguridad ciudadana, agua y saneamiento, salud, educación y prevención frente a eventos climáticos. En Arequipa, además, la atención estará puesta en la capacidad de la nueva gestión para responder a los problemas de transporte, crecimiento urbano, infraestructura y prevención ante el riesgo de lluvias y huaicos.
La fotografía electoral todavía está en movimiento. Las primeras cifras permiten identificar tendencias y posibles escenarios, pero será el conteo oficial de la ONPE y posteriormente la proclamación de los organismos electorales los que determinen quiénes tendrán finalmente las riendas de las regiones y municipalidades del sur.
