Corte de desagüe paralizó el camal municipal de Arequipa
El cierre del desagüe dejó unos 1 050 animales pendientes de sacrificio. Trabajadores reclamaron una planta de tratamiento y ajustes en las tarifas para afrontar una deuda que estimaron en S/6,25 millones.
El cierre de la conexión al desagüe por una deuda con SEDAPAR paralizó el sacrificio de ganado en el Camal Metropolitano de Río Seco, en Cerro Colorado. La interrupción dejó animales pendientes de atención y afectó el trabajo de ganaderos, comerciantes y operarios, mientras la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) gestionaba la restitución del servicio.
Cuper Atahualpa, vicepresidente del Frente de Defensa del Camal, informó que una jornada de paralización dejó aproximadamente 650 porcinos, 250 vacunos y 150 ovinos sin sacrificar. Los usuarios advirtieron que prolongar la suspensión podría reducir el suministro de carne a los mercados de la ciudad y ocasionar nuevas pérdidas económicas.
La deuda asciende a S/6 millones 250 mil, según Rolando Apaza, secretario general del sindicato de trabajadores. El dirigente explicó que el problema corresponde al servicio de alcantarillado y a los cobros por la carga contaminante de las aguas residuales del establecimiento, administrado por el Servicio Municipal de Administración del Matadero Metropolitano (SERMAMET).
Apaza sostuvo que, desde enero de 2024, SEDAPAR emitió facturaciones de alrededor de S/250 mil mensuales tras detectar contaminación por encima de los niveles permitidos. Según su explicación, la falta de una planta de tratamiento impide reducir esos cobros y mantiene una obligación económica que el camal no ha podido afrontar.
La paralización también comprometió a los propietarios del ganado que ya había ingresado al matadero. Atahualpa denunció la muerte de algunos animales durante la espera y la atribuyó al calor y a la deshidratación del ganado en ambientes inadecuados.
Para superar el problema, el sindicato planteó tratar las aguas residuales y actualizar las tarifas del sacrificio. Apaza afirmó que los cobros actuales no cubren los costos reales de operación. También señaló que anteriormente hubo cierres y reconexiones, pero esas reaperturas permitieron continuar trabajando sin resolver la deuda acumulada.
En tanto, la alcaldesa provincial, Ruccy Oscco, anunció coordinaciones con SEDAPAR para recuperar el servicio, sin embargo, no precisó la fecha de su restablecimiento.
Oscco descartó la privatización y defendió la continuidad del SERMAMET bajo la administración municipal. Propuso implementar una planta de tratamiento, revisar la cantidad de puestos administrativos y evaluar un incremento de tarifas. La autoridad reconoció, además, que la comuna no contaba en ese momento con presupuesto para asumir todos los gastos del camal.
El riesgo de paralización había sido advertido desde agosto. Entonces, Apaza informó que SEDAPAR solicitaba un abono inicial de S/250 mil y que solo se habían depositado S/40 mil. La suspensión ocurrió, por tanto, después de las alertas del sindicato sobre una deuda que ya superaba los seis millones de soles.
El dirigente condicionó el retorno a las labores a la restitución efectiva del alcantarillado por parte de SEDAPAR. Mientras esa intervención no se concretara, el camal no puede reiniciar el sacrificio de los animales pendientes de atención.
