Menor producción agrícola amenaza con encarecer los alimentos en Arequipa
La escasez de agua y las altas temperaturas están golpeando la producción agrícola de Arequipa y amenazan con reducir la oferta de alimentos y elevar sus precios en los mercados. La disminución de rendimiento y las restricciones hídricas, que ya alcanzan el 30% y podrían llegar al 50% ante el pronóstico de un año con escasas lluvias, agravan la preocupación de los agricultores.
Al respecto, Orlando Huanqui Guerra, presidente de la Junta de Usuarios de la Región Arequipa, advirtió que la reducción del suministro afecta a zonas agrícolas como La Joya Nueva, La Joya Antigua y Majes. La restricción pasó de 15% a 30% ante las perspectivas de escasez de lluvias en las zonas altas, mientras algunos agricultores temen que el recorte sea aún mayor. “Hay voces que dicen que vamos a llegar a una restricción de hasta el 50%. Estamos viviendo una situación muy crítica para la agricultura”, señaló.
La papa ya registra una caída importante en sus rendimientos. Frente a una producción habitual de entre 30 mil y 50 mil kilos por hectárea, algunos agricultores obtuvieron menos de 10 mil kilos durante la presente campaña, debido a las condiciones climáticas y la falta de agua. La escasez de lluvias en las zonas altoandinas también podría retrasar las próximas siembras y reducir la disponibilidad del tubérculo. “Si es que hay un poco de lluvia, se sembrará la papa un poco tarde”, explicó Huanqui Guerra.
Los cultivos frutales también afrontan dificultades por las condiciones climáticas. En Acarí, provincia Caravelí, la floración de los olivos habría alcanzado apenas el 15%, mientras que en Majes, provincia Castilla, algunos productores de uva optan por no recoger sus cosechas debido a los bajos precios. Huanqui Guerra indicó que el kilo de uva se comercializa a S/ 0,90 en chacra, un valor que desincentiva la cosecha cuando los ingresos no compensan los gastos de recolección.
El panorama es igualmente complicado en el Valle de Tambo, provincia Islay, donde los productores de ajo afrontan daños en sus cultivos, problemas sanitarios y rendimientos que no cubren los costos de producción. En algunas parcelas, la cosecha apenas llegó a 1 000 kilos por hectárea. El dirigente estimó pérdidas agrícolas de hasta S/ 600 millones en la zona y señaló que algunos agricultores prefirieron dejar el ajo enterrado antes que asumir los gastos de recolección y venta.
La campaña de arroz en los valles agrícolas de Arequipa también está expuesta a la incertidumbre climática. La falta de agua podría perjudicar el desarrollo de los cultivos, mientras que las lluvias intensas elevarían el riesgo de inundaciones y desbordes de ríos en zonas como Ocoña, Majes y el Valle de Tambo. “Estamos en plena siembra de arroz en los valles. Vamos a ver cómo se comporta el clima. Es posible que llueva mucho, lo que también nos afecta y puede ocasionar desbordes en los ríos e inundaciones en los campos”, alertó.
La caída de la producción podría trasladar parte de las pérdidas del campo a los consumidores mediante una menor oferta y mayores precios. A su vez, los agricultores con menos ingresos tendrán dificultades para financiar fumigaciones y otras labores necesarias para proteger sus cultivos, lo que podría agravar el descenso productivo. “Va a haber pérdida de producción y no solo por la falta de agua. Un agricultor empobrecido no va a poder invertir, por ejemplo, en fumigar contra plagas. Basándonos en la ley de la oferta y la demanda, los precios inevitablemente van a subir en los mercados”, advirtió Huanqui Guerra.
Ante este escenario, el representante del sector cuestionó la falta de capacitación oportuna para que los agricultores adapten sus decisiones de siembra a la disponibilidad de agua y a las condiciones climáticas. También reclamó la desidia en la construcción de nuevos canales de riego y el mantenimiento de la infraestructura existente para mejorar la distribución del recurso. La preocupación ya no se limita a las pérdidas de una campaña, sino a la capacidad de los productores para sostener la actividad agrícola si persiste la escasez de agua y no reciben apoyo para adaptarse.
