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PRESUPUESTO
GRA mantiene S/ 225 millones
sin ejecutar en siete dependencias
La Red de Salud Arequipa-Caylloma concentra el mayor saldo pendiente, con más de S/ 89 millones. Las gerencias regionales de Salud y Educación también tienen importantes recursos sin devengar cuando faltan poco más de dos meses para concluir el año fiscal.
El Gobierno Regional de Arequipa (GRA) enfrenta el desafío de acelerar la ejecución de su presupuesto en la recta final del año. Al 18 de octubre, siete de sus 26 unidades ejecutoras acumulan S/ 225 millones 790 mil 950 pendientes de devengar, una situación que pone bajo cuestionamiento la capacidad de estas dependencias para transformar los recursos asignados en gasto efectivo y cumplir las metas previstas para el ejercicio fiscal.
Entre las unidades con menor avance figuran la Gerencia Regional de Salud, el Proyecto Especial Integral Majes-Siguas (AUTODEMA), la Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo, el Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN Sur), la Red de Salud Arequipa-Caylloma y la Gerencia Regional de Educación, además de otra dependencia comprendida en el grupo de siete con menor ejecución presupuestal.
El problema no se limita al porcentaje de avance. Los saldos pendientes representan recursos que todavía deben convertirse en obligaciones reconocidas presupuestalmente para financiar actividades, servicios, adquisiciones o inversiones programadas. Aunque el devengado no es el único indicador para evaluar la gestión pública, su retraso, especialmente en el último trimestre, obliga a revisar si las entidades podrán cumplir sus compromisos dentro de los plazos establecidos.
La situación más delicada corresponde a la Red de Salud Arequipa-Caylloma, que tiene pendientes de devengar S/ 89 millones 476 mil 264. La dependencia cuenta con un presupuesto de S/ 273 millones 881 mil 612 y registra un avance del 67,3 %. Esto significa que todavía mantiene sin devengar casi un tercio de los recursos asignados.
El monto pendiente adquiere relevancia por la responsabilidad de esta red en la prestación de servicios sanitarios. La ejecución presupuestal debe permitir sostener el funcionamiento de los establecimientos de salud, atender necesidades operativas y cumplir las actividades previstas. Por ello, la acumulación de recursos sin devengar requiere explicaciones sobre las causas del retraso y las medidas concretas para evitar que las metas queden pendientes al cierre del año.
La Gerencia Regional de Salud ocupa el segundo lugar entre las unidades con menor ejecución. De los S/ 91 millones 174 mil 655 asignados, ejecutó el 64,8 % y mantiene S/ 32 millones 86 mil 596 pendientes de devengar. El porcentaje evidencia que la dependencia todavía tiene una proporción considerable de su presupuesto por utilizar, pese a que el calendario fiscal se aproxima a su etapa final.
En el sector Salud, el retraso presupuestal merece especial atención porque la disponibilidad de recursos debe responder a necesidades concretas de la población. La entidad tiene que explicar si las dificultades están relacionadas con procesos administrativos, contrataciones, adquisiciones, programación de actividades o problemas de gestión. Sin esa información, el porcentaje de ejecución revela la dimensión del pendiente, pero no permite identificar por sí solo sus causas.
AUTODEMA E IREN SUR REGISTRAN RETRASOS
El Proyecto Especial Integral Majes Siguas (AUTODEMA) presenta un avance del 65,5 % de su presupuesto de S/ 59 millones 876 mil 491. La entidad conserva S/ 20 millones 684 mil 406 sin devengar. Su desempeño se suma a las dificultades de otras dependencias regionales para ejecutar los recursos dentro del calendario previsto.
Por su parte, el Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN Sur) alcanzó una ejecución del 66,5 % de los S/ 47 millones 533 mil 422 asignados. Al 18 de octubre, mantiene S/ 15 millones 902 mil 396 pendientes de devengar.
En una institución especializada en la atención de pacientes con cáncer, el avance presupuestal debe analizarse en relación con las necesidades operativas y los servicios que debe garantizar. El indicador no demuestra por sí mismo que existan prestaciones desatendidas, pero sí plantea la necesidad de conocer qué gastos están pendientes, qué actividades se encuentran programadas y si existe riesgo de que los compromisos no se concreten oportunamente.
La Gerencia Regional de Trabajo y Promoción del Empleo también figura entre las dependencias con menor avance. Ejecutó el 65,8 % de los S/ 8 millones 869 mil 495 que tiene asignados y conserva S/ 3 millones 35 mil 503 sin devengar.
Aunque su presupuesto es menor en comparación con el de las unidades de salud y educación, el retraso igualmente exige revisar el cumplimiento de las actividades y los servicios programados. La evaluación de la gestión pública no debería limitarse a observar cuánto dinero queda disponible, sino también cuánto de lo previsto se concreta y qué resultados obtiene la población.
EDUCACIÓN MANTIENE CASI S/ 30 MILLONES PENDIENTES
La Gerencia Regional de Educación registra una ejecución del 67,5 % de su presupuesto de S/ 89 millones 685 mil 112. El saldo pendiente asciende a S/ 29 millones 175 mil 850, una cantidad significativa cuando faltan pocas semanas para terminar el ejercicio fiscal.
La existencia de recursos sin devengar obliga a verificar el avance de las actividades programadas y el estado de los procedimientos administrativos vinculados con su utilización. La entidad debe determinar si las partidas pendientes corresponden a gastos operativos, adquisiciones, servicios u otros compromisos y establecer si todavía pueden ejecutarse dentro de los plazos legales.
La demora presupuestal puede tener distintas explicaciones, por lo que no sería correcto atribuirla automáticamente a una sola causa. Sin embargo, la responsabilidad de los funcionarios consiste precisamente en anticipar los problemas, corregir los procedimientos que generan retrasos y garantizar que los recursos públicos se utilicen de acuerdo con las prioridades institucionales.
OTRAS DEPENDENCIAS
En contraste con las siete unidades de menor ejecución, las demás dependencias regionales registran avances superiores al 70 %. El Hospital Goyeneche alcanza el 70,2 %, mientras que la Gerencia Regional de Agricultura llega al 71,8 %. La Red de Salud Aplao registra el 72,6 %, seguida de la UGEL Castilla, con 73 %, y la Red de Salud Camaná, con 74,1 %.
El Hospital Regional Honorio Delgado presenta un avance del 75,9 %, mientras que la UGEL Arequipa Norte llega al 76 %. El Colegio Militar Francisco Bolognesi registra 76,3 % y el Proyecto Especial COPASA, 78,3 %. El Hospital Central de Majes alcanza el 78,4 %, mientras que la sede central del Gobierno Regional de Arequipa presenta una ejecución del 78,8 %.
Los porcentajes muestran diferencias entre las unidades ejecutoras, aunque un avance superior no significa necesariamente que todas las metas estén cumplidas. Para evaluar el desempeño se necesita contrastar el gasto con los objetivos previstos, la calidad de los servicios y los resultados alcanzados.
Los mayores niveles de ejecución corresponden a varias unidades de gestión educativa local. La UGEL La Joya y la UGEL Caravelí registran un avance del 80,8 %; la UGEL Caylloma, del 80,9 %; la UGEL Condesuyos, del 81,3 %; la UGEL Camaná, del 81,4 %; y la UGEL Islay, del 81,8 %.
La UGEL Arequipa Sur y la UGEL La Unión encabezan este grupo, ambas con el 82,9 % de ejecución presupuestal. Estos resultados contrastan con los de las dependencias que todavía mantienen porcentajes importantes de sus recursos sin devengar.
EL RETO, CERRAR EL AÑO CON RESULTADOS
Que siete de las 26 unidades ejecutoras tengan los menores niveles de avance no elimina la preocupación por sus saldos pendientes. En conjunto, los S/ 225 millones 790 mil 950 representan una cantidad considerable de recursos que todavía no se ha devengado en estas dependencias.
Con el cierre del año fiscal cada vez más cerca, el GRA necesita determinar cuánto de ese saldo corresponde a compromisos que podrán concretarse antes del 31 de diciembre y cuánto podría quedar sin ejecutar. También debe transparentar las razones de los retrasos y establecer medidas correctivas con responsables y plazos verificables.
Una aceleración de última hora no garantiza, por sí sola, una buena gestión. Ejecutar recursos apresuradamente, sin una adecuada planificación ni controles, tampoco asegura resultados favorables para la población. La prioridad debe ser cumplir las metas, garantizar la calidad del gasto y evitar que las demoras administrativas perjudiquen la prestación de servicios.
Si una parte importante del presupuesto queda sin utilizar, los objetivos previstos podrían trasladarse al siguiente ejercicio fiscal, mientras persisten necesidades que debieron atenderse durante el año. No obstante, el saldo pendiente de devengar no equivale automáticamente a dinero que deba devolverse: el desenlace dependerá de la naturaleza de los recursos, los compromisos asumidos y las normas presupuestales aplicables.
La evaluación definitiva deberá considerar no solo el porcentaje de ejecución, sino también las metas físicas alcanzadas y los servicios efectivamente brindados. Aun así, los datos al 18 de octubre constituyen una señal de alerta para las siete unidades ejecutoras.
RESALTAR
El Gobierno Regional de Arequipa tiene la obligación de explicar por qué estas dependencias mantienen tantos recursos pendientes y qué acciones adoptará para corregir la situación. La ciudadanía necesita saber si el presupuesto asignado se traduce en servicios y resultados concretos, no únicamente cuánto dinero figura en los registros contables. A medida que se aproxima el cierre fiscal, la capacidad de respuesta de los funcionarios será determinante para establecer si los recursos disponibles cumplen su propósito o si parte de las metas vuelve a quedar postergada.

