Siete de cada diez jóvenes trabajan en la informalidad
La falta de experiencia dificulta el acceso al primer empleo formal. En Arequipa, el desafío es mejorar la vinculación entre la formación profesional y las oportunidades laborales.
El 73,2% de los jóvenes ocupados de entre 18 y 25 años en el Perú trabaja en condiciones de informalidad, la proporción más alta entre todos los grupos de edad. El panorama evidencia las dificultades que enfrenta la población juvenil para acceder a empleos formales, con ingresos estables y beneficios laborales.
Esta problemática también representa un desafío para Arequipa, donde la inserción de los jóvenes en el mercado laboral depende de la disponibilidad de puestos de trabajo, la experiencia exigida por las empresas y la correspondencia entre la formación recibida y las competencias que demanda el sector productivo.
Según el estudio “Medidas para mejorar la inserción laboral de los jóvenes en el Perú”, la falta de experiencia previa es el principal obstáculo para conseguir un empleo formal. Así lo señala el 30,7% de los jóvenes consultados y el 47,7% de los empleadores encuestados.
El informe también advierte una reducción de la población juvenil ocupada en el país. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), pasó de 2.53 millones en 2022 a 2.18 millones en 2026, una disminución superior a los 340 000 ocupados.
PROPUESTAS PARA EL EMPLEO JUVENIL
Entre las medidas planteadas figura otorgar incentivos temporales a las empresas que contraten jóvenes sin experiencia, mediante subsidios de entre el 40% y el 50% del sueldo durante un máximo de 12 meses o beneficios tributarios.
También propone fortalecer la formación dual, que combina capacitación con experiencia laboral remunerada, y mejorar los sistemas públicos de intermediación para conectar a los postulantes con las vacantes disponibles.
Para Arequipa, estas propuestas plantean la necesidad de reforzar la coordinación entre institutos, universidades, empresas y entidades públicas, a fin de facilitar el ingreso de los jóvenes al empleo formal.
A mediano y largo plazo, el estudio recomienda adecuar la formación profesional a las necesidades del mercado y promover actividades productivas capaces de generar puestos de trabajo formales y mejor remunerados.
Aunque el desempleo juvenil nacional se redujo a 10,5% en 2026, continúa siendo más del doble de la tasa registrada entre trabajadores de 26 a 44 años.
