6-EDITORIAL
BAJA EJECUCIÓN DE VERA
PREOCUPA A AREQUIPA
La administración de una municipalidad no se mide únicamente por el presupuesto que consigue ni por la cantidad de proyectos que anuncia, sino por su capacidad para convertir los recursos públicos en obras y servicios que mejoren la vida de los ciudadanos. Bajo ese criterio, el desempeño de Cerro Colorado constituye una señal de alerta que Arequipa no debería ignorar, especialmente porque su alcalde, Manuel Vera Paredes, asumirá en enero la conducción de la Municipalidad Provincial de Arequipa.
A octubre de 2026, la Municipalidad Distrital de Cerro Colorado ejecutó apenas el 34,6 % de su presupuesto destinado a proyectos. De los S/ 306,1 millones disponibles, devengó S/ 105,8 millones y dejó pendientes de ejecución más de S/ 200 millones. Es el tercer porcentaje más bajo entre los 29 municipios de la provincia, pese a administrar el mayor presupuesto para inversiones. El promedio provincial alcanza el 58,6 %, una diferencia que exige explicaciones.
No se trata de un dato menor ni de una simple competencia entre municipalidades. Detrás de cada sol que permanece sin ejecutar existen necesidades que esperan respuesta: vías que requieren mejoras, asociaciones que demandan agua potable y alcantarillado e infraestructura pública cuya culminación depende de una gestión capaz de planificar, contratar y supervisar oportunamente.
Los casos concretos refuerzan la preocupación. El mejoramiento del estadio Arturo Díaz Huertas registra apenas S/ 1 321 devengados de los S/ 14,7 millones asignados para el año. El proyecto vial de la asociación Chachani I alcanza un 2,3 % de ejecución financiera, mientras que la intervención en Los Astros llega al 1 %. En saneamiento, las obras para sectores de APIPA registran apenas un 1,5 %. Estas cifras no prueban por sí solas que las obras estén paralizadas, pero sí obligan a explicar por qué el gasto avanza tan lentamente.
Es cierto que el presupuesto modificado de Cerro Colorado aumentó considerablemente durante el año, de S/ 93,4 millones a S/ 306,1 millones. Esa ampliación puede ayudar a explicar parte de las dificultades operativas, pero no elimina la obligación de informar qué proyectos están listos, cuáles enfrentan obstáculos y qué medidas se adoptarán para evitar que los recursos queden sin utilizar.
La preocupación adquiere otra dimensión cuando se considera el próximo cambio de gobierno municipal. Manuel Vera no solo debe responder por los resultados de su administración distrital; deberá demostrar que cuenta con la capacidad de gestión necesaria para dirigir una municipalidad provincial con responsabilidades y demandas mucho mayores.
Arequipa no necesita trasladar a su principal municipio los mismos problemas de ejecución. La transición debe incluir información transparente sobre proyectos, contratos, obligaciones pendientes y obras en riesgo. También corresponde que las autoridades salientes rindan cuentas y que las entrantes expliquen cómo corregirán las deficiencias detectadas.
RESALTAR
El presupuesto público no es una cifra para exhibir en documentos oficiales. Es dinero destinado a resolver necesidades ciudadanas. Con una ejecución de 34,6 %, la gestión de Cerro Colorado tiene explicaciones pendientes. Y la ciudad tiene razones legítimas para exigirlas antes de que su alcalde asuma la responsabilidad provincial.
