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SUNASS inspecciona 50 puntos críticos
del alcantarillado ante llegada de lluvias
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS) inspeccionó alrededor de 50 puntos críticos de las redes de alcantarillado de Arequipa metropolitana, con el objetivo de identificar deficiencias y reducir el riesgo de desbordes de aguas residuales durante la próxima temporada de lluvias.
Las jornadas de supervisión se desarrollaron el 21 y 22 de octubre, con la participación de especialistas de la SUNASS y personal de SEDAPAR, empresa responsable de administrar la infraestructura de saneamiento. Durante las evaluaciones se revisaron las condiciones de los buzones y colectores de desagüe, especialmente en sectores donde podrían presentarse obstrucciones o fallas en el sistema.
Entre los principales problemas que se busca detectar figuran las tapas de buzones deterioradas y la acumulación de materiales que dificultan la circulación de las aguas residuales. Frente a estas deficiencias, se consideran acciones correctivas como el reemplazo de tapas en mal estado y la limpieza de las tuberías para prevenir atoros y posibles colapsos.
El jefe de la SUNASS en Arequipa, Saúl Alire Benavides, señaló que las inspecciones permiten verificar el estado de las redes y anticipar situaciones que podrían generar emergencias durante las precipitaciones. Las intervenciones buscan disminuir la posibilidad de que las aguas residuales terminen en calles, viviendas y establecimientos comerciales.
ZONAS COMERCIALES
La supervisión también comprende sectores con elevada concentración de personas y actividad económica, entre ellos mercados de abasto y centros comerciales. En estos espacios, una falla en el alcantarillado puede ocasionar el desborde de desagües, afectar las condiciones sanitarias y perjudicar a comerciantes, consumidores y residentes.
La magnitud de la infraestructura exige labores permanentes de mantenimiento y vigilancia. Según la información difundida por la SUNASS, Arequipa metropolitana dispone de aproximadamente 55 mil buzones y 48 mil tramos de colectores que permiten conducir las aguas residuales.
El estado de estos componentes resulta determinante para evitar acumulaciones de desagüe en la vía pública y filtraciones hacia inmuebles, especialmente cuando las lluvias incrementan los riesgos de aniegos y complicaciones en los servicios básicos.
Las inspecciones forman parte de las acciones preventivas previas al periodo de precipitaciones. Sin embargo, la identificación de puntos vulnerables deberá complementarse con la ejecución oportuna de las reparaciones y la limpieza de las redes, a fin de reducir las posibilidades de colapso del sistema de alcantarillado en la ciudad.

