El turismo también se verá afectado por ocurrencia del Fenómeno de El Niño
Por Jorge Turpo R.

Las alertas por inundaciones y daños en carreteras empiezan a cambiar las decisiones de los viajeros y generan preocupación en las agencias de turismo. En Arequipa, Jorge Valderrama advierte que la incertidumbre podría frenar tanto las visitas extranjeras como los desplazamientos nacionales.

IMPACTO NEGATIVO EN LA ECONOMÍA

La amenaza del Fenómeno de El Niño no solo pone en alerta a las actividades agrícolas, la infraestructura y los servicios básicos. El turismo también sufrirá las consecuencias de su ocurrencia. Un informe de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) advierte una primera señal es que entre el 5% y el 8% de los paquetes turísticos hacia el Perú ya registra cancelaciones.

Las informaciones sobre los posibles efectos de El Niño, especialmente en las regiones del norte del país, comienzan a influir en las decisiones de los viajeros. El temor a inundaciones, daños en carreteras y dificultades para desplazarse puede cambiar los planes de quienes tenían previsto visitar el Perú, incluso si sus destinos se encuentran lejos de las zonas directamente expuestas.

En Arequipa, el panorama todavía no muestra una ola de cancelaciones, pero existe preocupación por las consecuencias que podría tener este escenario.

Jorge Valderrama, expresidente de la Asociación de Agencias de Viaje y Turismo (AVIT), sostiene que el sector no es ajeno a los efectos de la incertidumbre climática y que las decisiones de los turistas dependen, en buena medida, de la información que reciben antes de viajar.

“Los turistas siempre se informan a qué destino van a ir. Si las noticias que salen del Perú indican que en la zona norte habrá problemas de inundaciones y demás, se toman decisiones de cancelar los paquetes turísticos hacia el país. Es bueno tener la información, pero en este caso ciertamente prefieren tomar previsiones y no exponerse a posibles riesgos”, explica.

El problema es que la percepción de inseguridad puede extenderse más allá de los lugares donde se presentan las emergencias. Un viajero extranjero que escucha noticias sobre inundaciones o carreteras interrumpidas puede desistir de su visita al Perú sin distinguir necesariamente las condiciones particulares de cada región.

Para Arequipa, cuyo atractivo turístico se sostiene en buena medida en los recorridos por el Centro Histórico, el Valle del Colca y otros destinos regionales, la conectividad es un factor determinante.

No basta con que los atractivos permanezcan operativos. También se necesita garantizar que los visitantes puedan llegar, movilizarse y completar sus itinerarios.

Valderrama advierte que el turismo interno también podría verse perjudicado, sobre todo en diciembre y durante parte del verano, una temporada en la que se registra un importante intercambio de viajeros entre regiones.

Si las lluvias provocan daños en las carreteras, interrupciones de tránsito o restricciones de acceso a determinados destinos, los viajes familiares y las excursiones pueden terminar postergados o cancelados.

El impacto no recaería únicamente en las agencias de turismo, sino también en hoteles, restaurantes, transportistas, guías y pequeños negocios que dependen del movimiento de visitantes.

El turismo tiene una cadena económica amplia. Cada viajero que llega a un destino genera demanda de alojamiento, alimentación, transporte, artesanía y otros servicios. Por eso, una reducción de visitantes puede afectar los ingresos de numerosos trabajadores y emprendimientos, incluidos aquellos que operan fuera de los circuitos turísticos tradicionales.

Antes de organizar sus viajes turísticos, los viajeros investigan para elegir sus países de destino.

BUEN AÑO

Pese a esta amenaza, las expectativas para el sector todavía son favorables. Valderrama señala que este año se espera un crecimiento de alrededor del 10% en la llegada de turistas, frente al avance del 6% registrado en 2025.

No obstante, advierte que el país y Arequipa todavía no recuperan los niveles de visitantes alcanzados antes de la pandemia.

Las cifras de 2019 continúan por encima de los registros posteriores y, a juicio del representante del sector, recuperar esos niveles todavía podría demorar un par de años.

El desempeño turístico de 2026 ha tenido factores a favor. Valderrama destaca que la ausencia de protestas significativas que bloqueen carreteras y generen temor entre los visitantes contribuyó a mejorar el panorama.

También menciona la participación del Perú en diferentes ferias internacionales de turismo, espacios que permiten promocionar los destinos nacionales y captar nuevos mercados.

A ello se suma la expectativa que despierta la visita del papa León XIV, que, según Valderrama, contribuirá a colocar al Perú ante los ojos del mundo y puede representar una oportunidad para atraer visitantes.

Sin embargo, el desafío es que esa exposición internacional encuentre un país preparado. Por ello, la prevención y la información oportuna serán determinantes. Para el turismo, proyectar una imagen de seguridad no significa minimizar los riesgos, sino comunicar con claridad qué destinos están operativos, cuáles presentan dificultades y qué medidas se adoptan para proteger a los viajeros.

“Lo que se requiere es que se den todas las condiciones para que el Perú proyecte ser un país seguro, en el que se puede confiar y así poder seguir atrayendo a una mayor cantidad de visitantes”, sostiene Valderrama.

Frente a El Niño, el reto no será solamente atender las emergencias, sino evitar que la falta de prevención y la incertidumbre terminen enfriando una actividad que genera empleo y movimiento económico en todo el país.

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