Dos obras viables del GRA llegan con bajo avance al cambio de gestión
Dos de las cuatro carreteras que ejecuta el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) afrontan dificultades para asegurar su entrega antes de finalizar 2026. La vía Jachaña-Cayarani no culminará este año y la carretera Majes-Lluta-Huambo, con un avance físico de 45,01 % en octubre, todavía no tiene garantizada su entrega. En contraste, Cayma-Cabrerías-Pampa Cañahuas y San Gregorio-Sahuani tienen fechas previstas de culminación para noviembre.
El gerente general del GRA, Juan Carlos Blanco Mendoza, reconoció que Jachaña-Cayarani no terminará este año debido a los retrasos acumulados y los problemas que atravesó su ejecución. Para recuperar tiempo, la entidad busca aumentar los frentes de trabajo, la maquinaria y el personal. Sin embargo, todavía no ha definido si entregará parcialmente la vía, que registra apenas un 12,27 % de avance físico. «Se ha previsto incrementar los frentes de trabajo, mayor dotación de maquinaria y mayor personal para acelerar los trabajos», declaró.
Los problemas contractuales se suman a las observaciones en Jachaña-Cayarani. La obra, cuyo presupuesto actualizado supera los S/ 103,8 millones, arrastra un arbitraje con el anterior contratista y una investigación fiscal preliminar por presuntas irregularidades relacionadas con adelantos y fianzas. Blanco Mendoza aseguró que la medida cautelar quedó sin efecto a mediados de octubre. No obstante, la obra también presenta deficiencias en el control técnico de los componentes estructurales, falta de implementos adecuados de seguridad para los trabajadores y almacenamiento inadecuado de materiales, según advirtió la Contraloría.
Por su parte, la carretera Majes-Lluta-Huambo, de 112 kilómetros y con una inversión contractual de S/ 185,8 millones, también enfrenta dificultades para cumplir su cronograma. Tras más de un año de ejecución, la obra alcanzó un avance físico de 45,01 %. Blanco Mendoza sostuvo que la colocación de imprimado y carpeta asfáltica permitirá incrementar la valorización, aunque no pudo asegurar que esta intervención resulte suficiente para cumplir los plazos. «No hemos definido el hito, pero estamos tratando de avanzar lo máximo posible y establecer metas que nos permitan garantizar que las próximas lluvias no deterioren lo avanzado», manifestó.
A esta situación se suma un informe de la Contraloría que advierte un posible perjuicio económico de S/ 18,2 millones en el proceso de adjudicación, debido a la selección de una oferta más costosa que otras propuestas descalificadas. También existen cuestionamientos por la ejecución de más del 40 % de los trabajos sin una empresa supervisora externa. Pese a estos problemas, el gerente general aseguró que el objetivo sigue siendo completar la intervención integralmente. «En este momento nosotros, como GRA, estamos atacando a la totalidad de los flancos. No se ha hablado de entregas parciales. Se está planteando la totalidad de la intervención», manifestó.
En contraste, la carretera Cayma-Cabrerías-Pampa Cañahuas, de más de 51 kilómetros y con un contrato de S/ 176,3 millones, se encuentra en la etapa final de asfaltado y acondicionamiento. El GRA prevé entregarla el 11 de noviembre. Por su parte, San Gregorio-Sahuani registra cerca del 70 % de avance físico en sus 36,5 kilómetros y tiene como fecha prevista de entrega los últimos días de noviembre. Su contrato original asciende a S/ 90,5 millones, aunque el monto valorizado con obras complementarias bordea los S/ 105 millones.
El cumplimiento de las fechas previstas para noviembre será clave para que dos de las cuatro carreteras no pasen inconclusas a la siguiente gestión. En cambio, Jachaña-Cayarani ya tiene pendiente su culminación y Majes-Lluta-Huambo todavía debe remontar un avance que no llega a la mitad de la obra. La continuidad de estos proyectos en la próxima administración permitirá que sigan ejecutándose, pero no resuelve los retrasos ni garantiza cuándo estarán terminados.
