Arequipa registra menor producción de cebolla, papa y arroz, crece la incertidumbre climática

La nueva campaña agrícola 2026-2027 en Arequipa comenzó con una reducción de la superficie sembrada de los principales cultivos transitorios. En agosto de 2026 se registraron 3 707 hectáreas sembradas, lo que representó una disminución de 10% respecto al mismo mes de 2025, cuando se alcanzaron 4 119 hectáreas.

Este resultado refleja un inicio menos dinámico frente a la campaña anterior, luego de que julio registrara 6 777 hectáreas, con un crecimiento interanual de 64,1 %, correspondiente al último mes de la campaña 2025-2026.

Asimismo, durante la campaña agrícola 2025-2026, comprendida entre agosto de 2025 y julio de 2026, las siembras presentaron importantes fluctuaciones. Octubre de 2025 registró la mayor superficie sembrada, con 11 999 hectáreas, mientras que junio de 2026 presentó el nivel más bajo, con 2 232 hectáreas y una contracción interanual de 62,1 %. Estas diferencias responden, en parte, a la estacionalidad de los cultivos y sus respectivos calendarios agrícolas, aunque también podrían estar relacionadas con la disponibilidad de agua para riego, los costos de producción y las expectativas de rentabilidad de los agricultores.

En este contexto, el desarrollo de la nueva campaña podría verse condicionado por la posible evolución del Fenómeno de El Niño durante los próximos meses. Si se presentan alteraciones en los patrones de precipitación o periodos de menor disponibilidad hídrica en las zonas agrícolas de Arequipa, los productores podrían enfrentar dificultades para ampliar sus superficies de cultivo o mantener sus calendarios de siembra. Este escenario podría repercutir en la oferta agrícola de los siguientes meses, especialmente en aquellas zonas que dependen de la disponibilidad de agua almacenada y de los sistemas de riego.

Durante agosto de 2026, la superficie cosechada de los principales cultivos transitorios en Arequipa alcanzó las 8 355 hectáreas, registrando un crecimiento interanual de 31 % frente a las 6 376 hectáreas del mismo mes de 2025. Este resultado representó una recuperación respecto a julio, cuando se cosecharon 4 598 hectáreas y se presentó una contracción de 37,8 % en comparación con el año anterior. La expansión de agosto refleja una mayor concentración de las actividades de recolección agrícola durante dicho mes.

Por otro lado, el comportamiento de las cosechas mostró importantes diferencias durante el año. Marzo registró la mayor superficie cosechada del periodo, con 11 713 hectáreas, aunque esta cifra fue 23,3 % inferior a la del mismo mes de 2025. En contraste, junio presentó un crecimiento interanual de 51,6 %, alcanzando las 7 480 hectáreas. Estas variaciones podrían responder a los diferentes periodos de maduración de los cultivos, las condiciones climáticas y la programación de las campañas agrícolas, factores que determinan cuándo los productos están disponibles para su recolección.

De esta manera, aunque la recuperación de la superficie cosechada en agosto favorece la disponibilidad de productos agrícolas, su continuidad dependerá de las condiciones de las próximas campañas. Ante la posibilidad de precipitaciones inferiores a lo normal durante el verano de 2027 en sectores de la región andina sur, podrían presentarse dificultades para mantener un abastecimiento regular de agua. De concretarse este escenario, los cultivos podrían experimentar retrasos en su desarrollo, menores rendimientos o alteraciones en sus periodos de cosecha, con posibles repercusiones sobre los ingresos de los productores y las actividades de comercialización.

Por su parte, entre enero y agosto de 2026, la producción de los principales cultivos agrícolas de Arequipa presentó resultados mayormente negativos frente al mismo periodo de 2025. El arroz cáscara registró el mayor volumen, con 267 904 toneladas, aunque disminuyó 3,9 %, seguido de la papa, con 244 919 toneladas y una contracción de 6,4 %. Por su parte, la cebolla alcanzó las 219 806 toneladas, lo que representó una caída de 19,7 %. Estas reducciones podrían estar relacionadas con cambios en las superficies cultivadas, los rendimientos agrícolas y las condiciones de producción de cada cultivo.

En contraste, el ajo fue el único de los cinco productos analizados que presentó un crecimiento, al alcanzar las 12 200 toneladas, con un incremento de 49,5 % respecto al mismo periodo del año anterior. Mientras tanto, la páprika registró la mayor contracción porcentual, con una disminución de 57,1 %, al pasar de 12 149 a 5 207 toneladas. Este comportamiento diferenciado podría responder a cambios en las decisiones de siembra, la disponibilidad de recursos productivos y las expectativas de precios de los agricultores. Cabe precisar que los resultados acumulados de enero a agosto comprenden meses de las campañas agrícolas 2025-2026 y 2026-2027, por lo que no representan el balance completo de una sola campaña.

Ante este panorama, las perspectivas para la campaña 2026-2027 estarán condicionadas, entre otros factores, por la evolución de las condiciones climáticas. De presentarse alteraciones significativas asociadas al Fenómeno de El Niño, algunos cultivos podrían enfrentar mayores necesidades de riego, dificultades en su desarrollo o una mayor incidencia de plagas y enfermedades, dependiendo de las condiciones de cada zona agrícola. Una eventual reducción de la oferta podría generar presiones sobre los precios de determinados alimentos y afectar los ingresos de los productores. Por ello, la gestión eficiente del agua, el monitoreo climático y la planificación de las actividades agrícolas serán importantes para reducir los riesgos productivos y comerciales durante los próximos meses.

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