EsSalud reconoce intercambio de bebés e investiga para sancionar a responsables
Por Jorge Turpo R.
Casos de negligencia en el hospital Yanahuara son frecuentes y los responsables no son sancionados.
PROBLEMA RECURRENTE EN HOSPITAL YANAHUARA
Una madre descubrió ocho meses después que tenía VIH y que su hijo y otra recién nacida estuvieron expuestos por falta de protocolos. La institución inició una investigación, pero aún no explica por qué no informó ni protegió adecuadamente a la gestante.
Solo cuando el caso se hizo público en El Pueblo, la Red Asistencial de EsSalud en Arequipa reconoció que ocurrió un nuevo intercambio de bebés recién nacidos en el hospital Yanahuara III.
A través de un comunicado difundido ayer, la institución admitió el error y confirmó que ha iniciado una investigación preliminar.
Sin embargo, el documento deja más dudas que certezas, especialmente en torno a la atención médica de la madre y los riesgos de contagio de VIH a dos menores, su propio hijo y la bebé que recibió por equivocación.
La madre denunciante dio a luz el 23 de marzo de este año. Ocho meses después, durante una campaña de salud en un establecimiento del Ministerio de Salud, se sometió a una prueba de VIH y dio positivo.
Fue recién en ese momento que descubrió su diagnóstico y, con él, una cadena de negligencias.
Según su testimonio, EsSalud detectó que era portadora del virus cuando tenía seis meses de embarazo, pero nunca le informaron del resultado ni activaron los protocolos indispensables para proteger al bebé durante el parto.
El diagnóstico tardío la llevó a una preocupación mayor porque no solo su hijo pudo haber contraído el VIH por falta de intervenciones médicas adecuadas, sino que también existía el riesgo de que la otra recién nacida, la que el hospital le entregó por error, haya sido expuesta al virus.
La madre la amamantó durante más de ocho horas, sin saber que no era su hija y sin conocer su propia condición. Esto ocurrió mientras esperaba que el personal del hospital corrigiera el problema.
En el comunicado publicado por EsSalud, la institución señala que recién el último miércoles, ya con el caso difundido por la prensa, se realizó por primera vez una prueba de descarte de VIH a la bebé que recibió la leche materna de la denunciante.
Indicaron que la prueba Elisa arrojó un resultado preliminar negativo. Pero este examen no es suficiente para descartar definitivamente un contagio en un recién nacido. Se requieren pruebas periódicas a los tres, seis y doce meses de vida para confirmar o descartar por completo la presencia del virus. A pesar de ello, EsSalud no precisó si el seguimiento médico será garantizado.
El comunicado tampoco hace ninguna referencia al caso de la madre. No explica por qué no se le informó oportunamente que era portadora del VIH. No aclara por qué no se activaron los protocolos establecidos para gestantes con este diagnóstico y no detalla si su propio bebé, que también está en riesgo de haber adquirido el virus durante el parto, recibe actualmente atención especializada.
La respuesta institucional se limita a señalar que la gerencia de la Red dispuso “acciones inmediatas” y la implementación de “medidas correctivas administrativas”, además del inicio de una investigación preliminar a cargo de la Secretaría Técnica de Procedimientos Administrativos Disciplinarios. Pero no se especifica qué profesionales estarían implicados ni qué fallas concretas se habrían cometido.
Ni el director del hospital Yanahuara ni la gerenta de la Red Asistencial de EsSalud en Arequipa han ofrecido entrevistas sobre el tema. Ninguno ha dado la cara públicamente. Toda la reacción institucional se resume a un comunicado que reconoce el intercambio de recién nacidos, confirma el resultado preliminar negativo en una de las bebés, pero evita responder a las preguntas centrales: ¿qué pasó con la atención de la madre? ¿Por qué no se siguieron los protocolos? ¿Qué ocurrió con su propio hijo, también expuesto al virus? ¿Quiénes son los responsables?
La familia de la madre exige ahora la intervención de la Fiscalía y de todas las autoridades competentes.
No solo buscan garantizar la salud de los menores, sino también evitar que este episodio quede impune.
Reclaman que se sancione a quienes no cumplieron sus funciones en el área de obstetricia del hospital Yanahuara.
Este no es un caso aislado. No es, siquiera, el único intercambio de bebés registrado este año en el mismo hospital.
En octubre, la madre de otra gestante denunció que el personal había entregado a su hija un bebé equivocado luego del baño. El personal de salud reconoció rápidamente el error y devolvió al recién nacido correcto, justificando la confusión porque ambos bebés tenían el mismo primer apellido. La explicación, sin embargo, solo evidenció una falta de controles elementales.
El problema en el hospital Yanahuara es estructural. No se trata de errores aislados ni de confusiones puntuales. Es la evidencia clara de que no se están cumpliendo los protocolos básicos en una de las áreas más sensibles y críticas de cualquier establecimiento de salud, la atención de gestantes y recién nacidos. Las madres llegan para dar vida y se encuentran con incertidumbre, negligencia y silencio institucional.
