Machu Picchu: investigan si Luna del Huayna Picchu fue cementerio Inca
Un equipo de arqueólogos peruanos liderado por Rolando Pizarro Silva y Jackeline Ortiz desarrolla una investigación que podría cambiar la interpretación del llamado Templo de la Luna, ubicado en el corazón del Huayna Picchu, montaña emblemática que custodia la ciudadela de Machu Picchu. Los especialistas sostienen la hipótesis de que este espacio, conocido también como la Gran Caverna, habría sido un cementerio destinado a personajes de élite del Imperio Inca.
El proyecto, denominado Prospección endoscópica en el Templo de la Luna del Parque Arqueológico de Machu Picchu, se ejecuta desde inicios de febrero y culminará en las próximas semanas. Según Pizarro, la denominación “templo” proviene de exploradores extranjeros que quedaron impresionados con el brillo lunar dentro de la caverna, pero los estudios actuales apuntan a una función funeraria vinculada con rituales de la nobleza Inca.
Los investigadores destacan la arquitectura refinada del recinto —muros pulidos, cimientos sólidos y nichos trapezoidales— como evidencia de que el lugar no habría sido una tumba común. En los nichos, denominados masinas, se habrían depositado mallquis o momias de figuras importantes, siguiendo la práctica andina de mantener la presencia simbólica de los ancestros en el mundo terrenal.
El equipo aplica una metodología moderna que incluye una fase de endoscopía arqueológica, técnica empleada también en exploraciones de las pirámides de Egipto. Esta herramienta, que permite observar cavidades internas sin alterar estructuras, ayudará a confirmar la existencia de cámaras funerarias ocultas. No obstante, los investigadores aún esperan la autorización formal del Ministerio de Cultura del Perú y del Parque Arqueológico de Machu Picchu para realizarla.
Durante las labores preliminares, Pizarro y Ortiz contaron con la colaboración de un periodista y un fotógrafo de National Geographic, quienes documentarán el proceso para futuras publicaciones.
De confirmarse la hipótesis, el Templo de la Luna pasaría a ser reconocido como uno de los complejos funerarios más importantes del Tawantinsuyo, revelando la profunda relación de los Incas con la muerte, la sacralidad y el culto a los ancestros.
