La modernización de la banca han impulsado el desarrollo y bienestar de los peruanos
Diego Cavero Belaunde, gerente general del Banco de Crédito del Perú (BCP) dialogó con El Pueblo.
Por: Adrián Quicaño P.
Hace dos décadas, abrir una cuenta bancaria o acceder a un préstamo era un reto que muchos peruanos no podían afrontar. La distancia a las agencias, el desconocimiento financiero y la idea de que “el banco era solo para algunos” eran barreras comunes. Hoy, esa realidad ha cambiado gracias a la transformación digital y a un enfoque más inclusivo de las instituciones financieras. El Banco de Crédito del Perú (BCP) ha sido protagonista de esta transformación, impulsando el progreso de millones de compatriotas con herramientas tecnológicas, servicios accesibles y un modelo de banca orientada al bienestar.
Para Diego Cavero Belaunde, gerente general del BCP, el compromiso del sector privado con el desarrollo del país es un deber que va más allá de los balances económicos. “El sector privado debe enfocarse en generar bienestar, porque el crecimiento financiero solo tiene sentido si mejora la vida de las personas. Es doloroso que la pobreza y la informalidad hayan crecido, pero precisamente por eso las empresas debemos ser parte de la solución, transformando ideas en realidades sostenibles”, manifiesta.
La entidad que dirige ha demostrado ese compromiso con hechos concretos. A través del mecanismo de Obras por Impuestos, el BCP ha invertido más de S/ 1 100 millones en proyectos de infraestructura educativa, servicios básicos y viales en diversas regiones del país. Solo en Arequipa se han destinado cerca de S/ 270 millones a obras que hoy benefician directamente a comunidades urbanas y rurales.
Pero el compromiso con la educación no se detiene ahí. El Programa Becas BCP, creado en 2012, ha invertido más de S/ 50 millones para financiar por completo los estudios superiores de jóvenes talentos. “Para nosotros la educación es la base del progreso. No solo entregamos becas, acompañamos a los estudiantes hasta su titulación, porque creemos que el conocimiento cambia vidas y transforma el país”, subraya Cavero.

EMPRESARIADO Y POLÍTICA: UN VÍNCULO NECESARIO
En los últimos años, el distanciamiento entre el mundo empresarial y la política ha sido evidente. Para Cavero Belaunde, ese silencio tuvo consecuencias. “Donde hemos estado más ausentes es en el lado político. Tenemos un modelo económico que ha funcionado, pero los recursos públicos no se han invertido adecuadamente en bienestar social. Se ha gastado en cosas sin sentido. El sector privado no participó lo suficiente en el debate nacional, y eso fue un error que estamos corrigiendo”, reconoce.
El ejecutivo considera que los empresarios deben involucrarse más en la vida pública, no necesariamente como autoridades, sino impulsando propuestas e iniciativas. “Cada vez más el empresariado está siendo puntual en resaltar lo que debe cambiar. Hay que fomentar la meritocracia, simplificar los trámites, promover la inversión y fortalecer las instituciones. El crecimiento no se logra solo desde el sector privado, sino en alianza con un Estado eficiente”, enfatiza.
También advierte que el alejamiento entre ambos sectores permitió el avance de la informalidad, un fenómeno que afecta la competitividad del país. “La informalidad limita el desarrollo y reduce la capacidad del Estado para atender a la gente. Si logramos formalizar a más peruanos, creceremos de manera sostenible. El empresariado tiene que contribuir a ese objetivo con innovación, empleo formal y tecnología al alcance de todos”, comenta.
De cara al año electoral, Cavero es claro: el trabajo no puede detenerse por la coyuntura. “Vamos a seguir trabajando con la misma fuerza. Los precios de los minerales son atractivos y la agroexportación está generando empleo. Hay oportunidades que debemos aprovechar para hacer crecer una clase media más representativa. Las bases están dadas para que el Perú crezca hasta 7% anual, pero necesitamos un gobierno que tenga la claridad de hacer las reformas necesarias: facilitar la formalización, desburocratizar los procesos, fomentar la inversión y recuperar la capacidad técnica del Estado. Hemos perdido mucho talento público y eso debe revertirse”, subraya.

YAPE: UNA DÉCADA DE INCLUSIÓN FINANCIERA
Entre los mayores logros del BCP está Yape, la aplicación que cumple diez años y se ha convertido en la principal herramienta de inclusión financiera del país. “Yape nació como una solución para facilitar pagos entre personas, pero hoy es una superapp que permite realizar casi cualquier operación financiera: transferencias, pago de servicios, seguros, recargas y créditos. Fue clave durante la pandemia, cuando millones pudieron comprar y vender sin contacto físico”, recuerda el ejecutivo.
Actualmente, Yape procesa más de mil millones de transacciones mensuales y cuenta con 19 millones de usuarios activos, de los cuales la mayoría no había tenido antes una cuenta bancaria. “Masificar la inclusión financiera es una meta del BCP. Hemos invertido más de S/ 5 000 millones en tecnología para llevar la banca digital a todo el país. Hoy, más de un millón de peruanos recibió su primer crédito a través de Yape, y más de ocho millones operan con la banca digital tradicional. Esa es la verdadera democratización del sistema financiero”, explica Cavero Belaunde.
El impacto social de esta herramienta va más allá de la tecnología. Yape ha fomentado el ahorro entre jóvenes y emprendedores, y ha permitido que pequeños negocios se formalicen y crezcan. “El crédito digital es inclusión real. Detrás de cada préstamo hay una historia de esfuerzo. Hemos cuadruplicado la cantidad de clientes atendidos al año, demostrando que la banca puede ser un motor de cambio social”, afirma.
Para Cavero Belaunde, el futuro de la banca en el Perú está marcado por la tecnología, pero también por la responsabilidad. “No se trata solo de ofrecer productos, sino de generar oportunidades. Cada innovación debe tener un propósito social. La digitalización no es un fin, es una herramienta para acercar la banca a los que antes estaban lejos”, enfatiza.
El gerente general del BCP asegura que el reto de los próximos años será mantener la confianza de los clientes y seguir modernizando la banca sin perder el enfoque humano. “El Perú tiene un potencial enorme. Si sumamos esfuerzos entre el sector público, el privado y la ciudadanía, podemos construir un país más justo, competitivo y sostenible. Ese es el verdadero sentido del progreso”, concluye.
