La política en el Perú no discute ideas, solo defiende intereses

ELECCIONES 2026

El candidato a diputado por el partido País para Todos, Nicolás Talavera, irrumpe en la escena política con un discurso crítico hacia el actual sistema parlamentario y un llamado directo a la participación activa de la juventud. Con el número 1 en la cédula, el postulante plantea una agenda enfocada en la reforma educativa, la promoción del empleo juvenil y la articulación política en favor de Arequipa.

Ligado a la política desde su etapa universitaria, Talavera asegura que su retorno a la contienda electoral responde a un proceso sostenido de formación y compromiso con la realidad regional. Según afirma, su candidatura no es una improvisación, sino la continuidad de un proyecto orientado a recuperar la credibilidad de las instituciones políticas. “Lo que buscamos es devolverle la decencia a un espacio que hoy está profundamente cuestionado”, sostuvo.

El eje central de su discurso gira en torno a una crítica directa al funcionamiento del Congreso. Para Talavera, el principal problema del Parlamento peruano es que ha dejado de ser un espacio de debate ideológico para convertirse en un escenario dominado por intereses particulares. “En el Perú no se discuten ideas, se defienden intereses. Eso ha generado que proyectos importantes queden relegados mientras se priorizan agendas personales”, afirmó.

Desde su perspectiva, esta dinámica ha impactado directamente en regiones como Arequipa, donde múltiples iniciativas permanecen estancadas sin una explicación clara. Talavera considera que la falta de consensos reales y la fragmentación política han debilitado la capacidad del Legislativo para responder a las demandas ciudadanas, generando desconfianza en la población.

En ese contexto, el candidato pone especial énfasis en el rol de la juventud. Sostiene que la apatía de los jóvenes frente a la política no es casual, sino consecuencia de una serie de crisis institucionales que han marcado al país en los últimos años. Presidentes investigados o encarcelados, así como congresistas cuestionados, han contribuido a deteriorar la imagen del sistema democrático.

Sin embargo, Talavera advierte que esta desafección no puede convertirse en indiferencia permanente. “Si los jóvenes no asumen un rol activo, vamos a seguir siendo gobernados por los mismos de siempre”, señaló. En esa línea, propone que la participación juvenil no se limite al acto de votar, sino que se traduzca en una vigilancia constante de las decisiones políticas y en una mayor implicancia en los asuntos públicos.

Uno de los puntos más concretos de su propuesta está orientado a enfrentar la problemática de los jóvenes que no estudian ni trabajan, un sector que —según indica— representa un desafío urgente para el país. Frente a ello, plantea la implementación de tres iniciativas legislativas.

La primera es una reforma para otorgar autonomía constitucional a la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (SUNEDU), con el objetivo de garantizar su independencia frente a presiones políticas y económicas. Talavera considera que asegurar la calidad educativa es clave para evitar la proliferación de instituciones que no cumplen estándares mínimos.

La segunda propuesta consiste en la creación de una Ley de Promoción del Empleo Juvenil, que otorgue incentivos tributarios a las empresas privadas que incorporen a jóvenes en su planilla. La meta, según explica, es fomentar oportunidades laborales formales y reducir las brechas de acceso al mercado de trabajo.

En tercer lugar, plantea una Ley de Responsabilidad Social Universitaria, dirigida a instituciones privadas que actualmente gozan de beneficios tributarios. Esta iniciativa busca que dichas universidades destinen progresivamente un porcentaje de sus vacantes a becas para estudiantes destacados de colegios públicos y deportistas calificados.

Más allá del ámbito educativo y laboral, Talavera también centra su atención en la problemática regional. Señala que Arequipa, pese a su relevancia económica, enfrenta serias deficiencias en infraestructura y servicios básicos. Entre los casos que menciona figuran el deterioro de la carretera hacia La Unión y la persistencia de problemas como la presencia de arsénico en el agua en la provincia de Islay.

Para el candidato, estos problemas reflejan una falta de articulación entre autoridades y una débil representación política. En respuesta, propone la conformación de un bloque parlamentario arequipeño que trabaje de manera conjunta, independientemente de las diferencias partidarias. “A nosotros nos elige Arequipa, y debemos responder como región”, afirmó.

Talavera sostiene que la función del congresista no debe limitarse a la elaboración de leyes, sino que debe incluir una labor activa de fiscalización y presión política para asegurar que los recursos públicos se traduzcan en obras concretas. En ese sentido, considera fundamental fortalecer la unidad regional como herramienta para impulsar proyectos de desarrollo.

En el plano discursivo, el candidato busca diferenciarse del político tradicional. Rechaza la figura del “gurú” y se presenta como un ciudadano indignado frente a lo que califica como excesos de la clase política. Critica decisiones como la aprobación de reformas que, a su juicio, responden a intereses particulares antes que al bienestar general.

Talavera hace un llamado a los electores arequipeños, especialmente a los jóvenes, a recuperar el espíritu crítico y participativo que históricamente ha caracterizado a la región. “Es momento de recuperar esa rebeldía arequipeña”, enfatizó, invitando a la ciudadanía a respaldar su candidatura en las urnas este 12 de abril.

Con un mensaje centrado en la renovación política, la participación juvenil y la defensa de los intereses regionales, el candidato de País para Todos busca posicionarse como una alternativa en un escenario marcado por la desconfianza y la demanda de cambios estructurales.

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