Chifles llegan al Vaticano y sorprenden al papa León XIV

PIURA

Los sabores del Perú siguen conquistando el mundo, y esta vez lo hicieron de una manera inesperada y simbólica: a través de unos chifles piuranos que llegaron hasta el corazón del Vaticano. Durante la Audiencia General del pasado 1 de abril, celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV protagonizó un momento que ha emocionado especialmente a los peruanos.

El protagonista de esta historia es Elvis Vílchez, un joven profesor originario de Piura, quien formaba parte de una delegación que participaba en el encuentro internacional UNIV 2026. Este evento, organizado en el Vaticano durante Semana Santa, reúne cada año a estudiantes de todo el mundo para compartir experiencias de fe y cercanía con el sumo pontífice.

Tras la catequesis, el papa recorrió la plaza saludando a los fieles desde el papamóvil, como es tradición. Fue entonces cuando, gracias a la ayuda de un sacerdote amigo, Elvis logró acercarse lo suficiente para entregarle un obsequio muy especial: una bolsa de chifles, el emblemático snack norteño del Perú.

La reacción del papa León XIV no se hizo esperar. Con sorpresa y una sonrisa, reconoció de inmediato el producto y preguntó: “¿Chifles de Piura?”. El gesto reflejó no solo su buen humor, sino también su cercanía con la cultura peruana. Al recibirlos, incluso bromeó diciendo: “No, pero eso está bien para ustedes”, lo que generó risas y dejó una anécdota entrañable para todos los presentes.

Este sencillo pero significativo momento reafirma el valor cultural del chifle, un alimento que ha trascendido fronteras. Elaborado a base de finas láminas de plátano verde fritas y sazonadas, este snack es parte esencial de la gastronomía piurana. No solo acompaña platos tradicionales como el ceviche o la carne seca, sino que también está presente en reuniones familiares y celebraciones.

Más allá de lo anecdótico, el encuentro simboliza el vínculo entre el Perú y el Papa, quien ha demostrado en diversas ocasiones su aprecio por el país. Los chifles, en esta ocasión, no solo representaron un regalo, sino también una muestra de identidad, orgullo y tradición que logró llegar hasta uno de los escenarios más importantes del mundo.

Dejanos un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.