Autodema opera sin Consejo Directivo desde 2003 pese a exigencia legal
Desde su transferencia al Gobierno Regional de Arequipa (GRA) en 2003, el Proyecto Especial Integral Majes-Siguas (PEIMS) – Autodema opera sin un Consejo Directivo, pese a que su conformación es obligatoria por ley. Esta omisión impide que la entidad cuente con su máximo órgano de decisión, encargado de definir políticas, planes y supervisar la gestión institucional, por lo que queda supeditada a las decisiones del Ejecutivo regional.
El artículo 6 del Decreto Supremo N.° 020-2003-VIVIENDA —que oficializó la transferencia del proyecto especial al GRA— establece que Autodema debe contar con un Consejo Directivo integrado por tres representantes del Ejecutivo regional, uno de Proinversión, uno del Instituto Nacional de Desarrollo (hoy Midagri) y uno de las juntas de usuarios de riego. Este órgano debía constituirse tras la transferencia del proyecto y regular su funcionamiento en un plazo no mayor de 30 días. Sin embargo, a más de dos décadas, no se ha implementado.
«Autodema —como proyecto especial— debería tener autonomía, pero carece del consejo y siempre ha dependido del GRA. Consideramos que fue una omisión de varias gestiones y hoy [ayer] los propios funcionarios lo han reconocido. (…) Como consecuencia, las decisiones en Autodema han sido tomadas directamente desde el Gobierno Regional, cuando un consejo pudo haber orientado mejor el proyecto», declaró Natividad Taco Cueva, consejera regional por Castilla y presidenta de la comisión de Ordenamiento Territorial.
La ausencia de este órgano ha limitado la autonomía de Autodema y ha concentrado las decisiones en el GRA, lo que, según la consejera, responde a intereses políticos que se han mantenido en distintas gestiones. Esta situación también coincide con la falta de actualización de instrumentos clave, como el plan de desarrollo territorial, y con el reciente proceso de reestructuración del PEIMS – Autodema, oficializado mediante la Resolución Ejecutiva Regional N.° 032-2026-GRA/GR, que plantea la eliminación de direcciones sin sustento, bajo la premisa de evitar duplicidad de gastos y optimizar recursos.
El caso será puesto en conocimiento del pleno del Consejo Regional de Arequipa, donde se evaluará la conformación de una comisión especial para identificar responsabilidades. Mientras tanto, la entidad continúa operando sin el órgano que, por norma, debía conducir su gestión desde hace más de veinte años.
